echo do_shortcode('[a_image_menu]');

The Wild Swans vs. Arcade Fire

Siempre me pregunto que determina que una banda alcance cierto reconocimiento de acuerdo al “canon musical vigente” o … quede literalmente en el olvido, en los márgenes y zonas grises. The Wild Swans estaban destinados a ser grandes, pero murieron en el intento hacia un éxito que injustamente nunca les llegó por una sucesión de hechos: no aprovecharon las oportunidades que tuvieron, temían que la exposición mediática los destruyese y vivían el aquí y ahora demasiado drogados para pensar en el futuro.

La historia de la banda comienza en Liverpool en 1980 cuando Paul Simpson deja los teclados de The Teardrop Explodes y forma The Wild Swans junto con Jeremy Kelly (guitarra) y Ged Quinn (teclados). Paul tenía un status mitico en la ciudad, fue parte del nacimiento de la escena underground de fines de los 70 que por esa época como ellos cuentan era quizás el lugar mas pobre materialmente de Inglaterra, pero con una grandísima “riqueza espiritual y creativa”. El grupo nace con la idea de reflejar la vida en un suburbio, con una sensación esperanzadora en sus canciones que intentan capturar la energía y angustia juvenil. Pete de Freitas, roommate de Simpson y baterista de los Bunnymen decide gastar su primer cheque de regalías en la producción del primer single de TWS y hasta termina participando cuando el baterista original no pudo ir a la sesión de grabación (figura como ‘Louis Vincent’ en los créditos), el bajista fue Rolo McGinty, más tarde uno de los Woodentops

El primer 12” “Revolutionary Spirit / God Forbid” fue editado por Zoo Records y tuvo cierto éxito. Cuando los Bunnymen hicieron un tour por Estados Unidos por primera vez, de Freitas se llevo el master y se lo dio al ingeniero de sonido de Talking Heads y en 1981 se van juntos de gira. Cuando vuelven los llaman para grabar una sesión en la BBC y una semana después John Peel les pide otra. Después de todo esto el mundo tendría que haber caído a sus pies, tenían todo para ser una banda importante y única en muchos sentidos: el universo poético, la voz dramática y atrapante de Paul Simpson le daban a cada canción un peso profundamente emocional, mientras que las guitarras hipnóticas y virtuosas de Jeremy Kelly creaban in crescendos dramáticos e irradiaban calidez, mientras preanunciaban la forma de tocar de Johnny Marr y ponían al instrumento en un primer plano, algo no demasiado usual para el modelo Joy Division de la época. The Wild Swans eran intensos, emocionantes, grandilocuentes, èpicos. Aún hoy, 26 años después de ese primer single suenan más modernos que un montón de banditas hype de ahora. Hagan la prueba de poner un tema de Arcade Fire junto con esas dos primeras canciones , para ver que la “banda del siglo” no hace nada que los de Liverpool no hayan hecho hace más de dos décadas con la diferencia de que los segundos suenan sinceros y con verdadera rabia, no a fórmula ya hecha y repetida.

Allí termina misteriosamente la primera y más interesante etapa de la banda que ¡por suerte! fue capturada por el compilado “Incandescent” (Renacent, 2003) que contiene en el primer single, las sesiones de radio y los demos de la época. Ged Quinn se dedica a la pintura, Jeremy Kelly forma The Lotus Eaters con Peter Coyle (¡otra banda que vuelve!), Paul Simpson junto con Ian Broudie se convierten por un año en Care en 1983 publican algunos singles compilados en “Diamonds and Emeralds” (1997, Camden/Sire Records).

La segunda parte comienza en 1985 cuando vuelven con un ep para una Peel session, graban otra sesión para el programa de radio de Janice Long, y más tarde graban dos discos para Sire records : “Bringing home the ashes” (1987) y “Space Flower” (1988). Pero poco quedaba de esa angustia existencial inicial, ahora los sonidos se vuelven más poppies, a veces un tanto pomposos y menos oscuros, mucho mas cercanos a Echo& the Bunnymen y al sonido de la época. Aunque la espiritualidad que le imprimía a todo Paul Simpson como su devoción religiosa se mantenían intactas, al igual que esa sensación de romanticismo maldito, sumado a las maravillosas guitarras jangle de Kelley, seguían haciendo que la banda fuese especial sobre todo en el primer disco. “Space Flower”, el segundo, fue producido por Broudie que también terminó tocando la guitarra y los teclados junto con dos integrantes Chris Sharrock (batería) y Ian McNabb (guitarras+voces)de The Icicle Works ante la partida de los otros miembros del grupo. Paul Simpson más tarde dijo que estos discos eran basura comercial y el resultado de grabar para una multinacional que siempre actúa como un virus, absorbiendo el talento de las bandas y obligándolos a hacer hits. En Japón y en Filipinas se convierten en una banda de culto, pero allí termina la historia de los cisnes salvajes. Paul Simpson se dedica a la música ambient/ instrumental con su proyecto Skyray y deja de cantar por 10 años.

Sire records acaba de editar en abril el cd doble “Magnitude” que contiene los dos discos y los lados B de los singles “Young Manhood” y “Bible Dreams” remasterizados y otras rarezas. Será la influencia de My space y su difusión interplanetaria, pero la noticia más increíble es que ¡la banda vuelve!, Simpson esta dispuesto a cantar de nuevo y ya están grabando su regreso. Quizás este nuevo disco se convierta en una especie de revancha y reconocimiento, quien sabe. No se sinceramente si podrán volver a repetir sus comienzos, pero siempre nos quedarán esas increíbles y emocionantes canciones extraviadas como ”God Forbid”, “The revolutionary spirit”, ”No bleeding” , “Opium”, “The iron bed”, “The flowers of England” de una banda que debería haber sido algo que no fue.

http://www.myspace.com/thewildswans

Este artículo es de Romina Livchits, publicado en Mira El Péndulo, circa 2007.