Manuel García: “Es Hora Que Chile Deje De Mentirse A Sí Mismo”

Archivo Periodístico,Emol,Entrevistas,Rock Chileno 3 June 2010 | 0 Comments

El cantautor lanza S/T, un disco marcado por el terremoto y los cambios vividos por el país. Una obra que fue prácticamente reescrita entre comunicaciones que se caían, réplicas y visitas de amigos a la Sala Master. Este sábado lo tocará íntegro en la SCD de Plaza Vespucio.

Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 3 de junio 2010.

Manuel García entró a grabar el disco S/T un par de días después del terremoto del 27 de febrero. Si bien ya tenía las canciones definidas, la catástrofe modificó todo. Sobre todo a nivel emocional. El músico confesaría que muchas canciones fueron grabadas entre las fuertes réplicas que vinieron durante los días posteriores, cuando los músicos instalaron en la Sala Master como punto fijo.

El músico también reconocería cuánto lo afecta cantar. Algo que se insinuaba en los celebrados álbumes Pánico (2005) y Témpera (2008) y que se explicitaba en sus shows en vivo, donde muchas veces se le escapaba una lágrima en plena interpreteación. Acá eso vuelve a ocurrir con “Amistad”, la estremecedora canción que cierra el disco y que se hizo pensando en la dramática historia dos niños que fueron arrastrados por el mar en Constitución.

Porque García no sólo protagonizó un rescate del folclor, la herencia de la Nueva Canción Chilena y, sobre todo, la trova en el pop nacional. También regresó a lo “social” del movimiento. Una perspectiva vinculada con la actualidad, que precisamente necesitan las nuevas generaciones. Él mismo diría antes de cerrar esta conversación: “hay que cortarla con eso de que el músico no puede tener una opinión política y social”.

-¿Donde estabas para el terremoto?
-En Barcelona. Después tomé el avión y me quedé atascado en Argentina, sin saber nada. Había muchos chilenos en los aeropuertos, gente llorando, sin poder comunicarse con la familia. No encontramos respaldo en las aerolíneas ni consulados, tampoco en el plano político. De eso se ha hablado súper poco, de la indefensión y la total incomunicación de los chilenos en el exterior. Había muchos que no tenían plata para alojamiento ni comida. Y nadie dio la cara.

-Esto modificó tu proyecto de disco, me imagino…
-Totamente. Lo bonito fue que los músicos empezaron a grabarlo antes que yo volviera. Montaron el estudio en la Sala Master y le instalaron sillones, para que venieran a acompañarnos los amigos. Eso me emociona mucho. En el disco hay una carga humana fuerte. Fue grabado para agradecerle al público, cantando con mucha emoción, sintiendo el miedo, el valor de enfrentarlo. Sin saber qué iba a pasar. En el fondo canté con la mente en la tragedia.

-¿Te tocaron réplicas fuertes mientras lo grababas?
-Unas tres réplicas importantes. Me acuerdo de una. Mientras comezó a moverse mis músicos empezaron a poner los ojos de plato, pero siguieron tocando igual. Fue así durante los cinco días que grabamos.

-¿Cuál sería la canción que mejor representa todo eso?
-”Amistad”. Es sobre los dos niños que “se fueron” en una camioneta en Constitución. La historia la contó un obrero que se puso a rescatar gente, y los vio desaparecer en un vehículo. En esos dos hermanos pensé cuando la cantaba…

-Y se te quebra la voz. Cuando cantaste “Te recuerdo Amanda” en un Festival del Huaso de Olmué y te pasó lo mismo.
-Sí, es cierto … me suele pasar cantando. Yo creo que el virtuosismo es una trampa donde quedas atrapado si no sabes administrarlo. Tienes que sacar la voz, la fuerza de tu interior. Me emociono también cuando compongo. Voy en la mitad y no puedo seguir… Hay varias cintas donde me pasa eso. Acá me pasó con “Amistad” y “Joan”. Me tiembla la voz un poquito.

Folclor, rock y música de cámara popular

-Tú fuiste cara visible de un movimiento de cantautores a mediados de la década que demostró a los músicos jóvenes que no era necesario tener una banda para expresarse… ¿estás de acuerdo?
-A mí me honraría mucho participar de ese fenómeno. Tuve la suerte de estar trabajando con esa esa intención, que ya era la hora de revisar la guitarra, catalizar lo que habia sido el rock cruzándose con el folclor y cantar sobre otras cosas. Me tocó grabar un disco muy valiente como Pánico, que iba muy a la orillla de lo que los medios iban trabajando. Pero era algo que iba a ocurrir en algún minuto. He sido afortunado al vivir eso…

-¿Vives de la música?
-Puedo decir que sí. Sabiendo todas las complicaciones de esto, nunca he hecho otra cosa que no sea música. Siempre he defendido eso, ya sé un poquito como arreglármelas económicamente.

-Acá hay una mitad acústica y otra eléctrica, en la vieja tradición dylaniana. O de Sabina…
-Sí, S/T recogió varias instancias: está presente la guitarra, la banda de rock y la orquesta con piano y pandero.

-¿Pop de cámara?
-De cámara popular (asiente).

-Tengo entendido que la canción dedicada a Joan Jara es la primera que se le compone directamente…
-Es un tema que yo comencé a trabajar acá, pero terminé en México. Era un puro estribillo que fue creciendo. Cuando fue el funeral de Víctor Jara lo enviamos como manera de saludo, en un video. Pero al final se convirtió en parte de este LP. Es una canción muy sencilla que habla de la persona que más ha tenido vivo su recuerdo.

-A propósito, ¿cómo ves la situación del Chile Bicentenario?
-Como ciudadano estoy muy preocupado por los nuevos tiempos, No quiero que se acaben las píldoras de solidaridad, ni que abandonemos a la gente del sur. No me siento afín con el nuevo gobierno, pero creo en los jóvenes, los pingüinos y la gente que desde la base haga cosas: los músicos callejeros, los titiriteros, los artistas. Hay que apostar al futuro y para que en el siglo XXI Chile deje de mentirse a sí mismo.

S/T, es decir Sin título

Manuel García adelantó el recital del 5 de junio en la Sala SCD de Plaza Vespucio a las 20:30. Dice que tocará el disco íntegro y prácticamente en el orden original. Además habrá un cover de “Gente” de Florcita Motuda y otro de Gustavo Cerati.

Los músicos invitados serán Fernando Julio y Camilo Salinas, integrantes de Los Bipolares. “También habrá descartes del disco, tres temas que no quedaron y da mucho gusto tocar”, explica. Y por supuesto un bis dedicado a sus discos anteriores: Pánico y Témpera, los únicos álbumes con título claro. Porque éste se titula Sin título.

www.myspace.com/manugarpez

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Ciudad Desolación

Autobiografía 20 April 2010 | 2 Comments

ME OFRECIERON ESCRIBIR sobre el Terremoto y mi viaje a Talcahuano, cuando aun los caminos estaban cortados.

Pero no hubo caso. No podía desarrollar ninguna idea, frase o narración que no contuviera la rabia y el horror -a falta de palabras mejores, que aun no las encuentro- que me provocó ver EN TERRENO los barcos en la calle, la gente nadando hacia los containers para sacar aunque fuera una botella de Coca-Cola con parafina, la Biblioteca aplastada, las calles aun con agua y fango.

Me acuerdo que caminé y caminé desde Higueras hasta el puerto. El sol era espantoso y -alerta para los conspiranoicos- sentí una especie de tenaza apretándome la cabeza e impidiéndome pensar racionalmente. Primero era dolor de cabeza, después un impulso a hacer daño, después mucho miedo y finalmente -cuando vencí todo eso- más dolor de cabeza. Probablemente eran los gases que emanaban los pescados descompuestos. Si, probablemente.

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Replicas

Autobiografía 11 March 2010 | 1 Comment

Un grupo de gente frente a la Catedral mira hacia arriba.

San José mueve el brazo.

Entro por la única puerta disponible.

Después de estar frente al Santísimo, paso a la librería Manantial y me dicen que todo ese rato estuvo temblando.

Fue la replica más fuerte desde el terremoto.

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Después del horror

Autobiografía 8 March 2010 | 1 Comment

ESTUDIÉ DOCE AÑOS EN TALCAHUANO. De primero básico a cuarto medio. La rutina era así: a las 6:30 el despertador conectado a la radio Nacional, Chilena o “El Sereno de Doña Inés” (donde leían los diarios de la mañana); arreglarme; tomar un café Eco con pan tostado; elegir algún cassette para soportar los recreos;  colectivo a las 7:40 y a las 8:05 afuera del colegio, tratando de no hacer contacto visual con mis compañeritos, que a esa hora se contaban chistes malos o hablaban del “carrete” del fin de semana.

Doce años viendo el mismo paisaje porteño: la villa Higueras,  neblina, tren sobrenivel, población La Libertad, industrias de harina de pescado, algunas abandonadas y otras activas, el humo saliendo por las tuberías de Huachipato, el faro, la remodelación de departamentos, la Tortuga, la “ventana al mar”, los barcos, las gaviotas, la lluvia, el mal olor, los containers, kioskos y “paradero por favor”.

Como todos, renegué de Talcahuano. Aunque me daba algo parecido a la rabia cuando los santiaguinos se reían mi olorosa y contaminada ciudad, no hacía mucho por defenderla.

ESOS DOCE AÑOS ME LOS PASÉ ESCAPÁNDOME A CONCEPCIÓN, metido en los “flippers”, ciclos de cine snobistas, disquerías que exhibían orgullosas sus Genesis o Jethro Tull, la tienda de comics “Casa del Figurín”, librerías de viejo, el Llanquihue, donde mi mamá siempre me pedía dos completos con chucrut y una Orange Crush en vaso, la U de Conce. Todo lo pencopolitano.

Después vino la Universidad, donde ya no tenía motivos para ir a Talcahuano. A veces daba vueltas por mi colegio, para pedirle algún consejo existencial a los pocos profesores buenos que tuve. O la biblioteca que quedaba al lado de la Tortuga, donde me saludaban de nombre. Pero sentía haberme deshecho al fin, de ese puerto contaminado.

Sin embargo, algo me pasó, que el invierno de 2007 “regresé” a Higueras. Me había cambiado de la pieza horrorosa del ucraniano y la mendocina que arrendaba y estaba a la espera que me tuvieran lista una casa para arrendar (detrás de una sala de ensayo) y no se me ocurrió nada mejor que escribir mis reportajes desde mi casa.

No sé bien cómo, pero empecé a escribir en el café Marbella de Talcahuano. Todas las tardes, tomaba el colectivo, sentía el olor marino (hace años que no hay olor malo en Talcahuano, me explican mis papás), pasaba por la Iglesia San José, la Plaza y me sentaba a pedir un expreso doble con soda y pan tostado con mantequilla. Lo hice durante todo ese invierno.

Empecé a investigar sobre Talcahuano (recibió una importante inmigración francesa en el siglo dieciseis y dicesiete, hay una canción folk inglesa dedicada a la ciudad, fue el puerto más importante antes de Valparaíso), me metí a los cerros, me sorprendí con la arquitectura, tomé el tren hacia Concepción, en definitiva, me entendía mejor, estaba más calmado, sentía que la gente -desde su forma de hablar- era “mi” gente, a diferencia, no sé, del típico colega que vive en Providencia.

También pensaba en Daniela, la llamé desde el terminal de buses antes de ir a Santiago -iba a las pautas, sin que nadie supiera que ya no vivía allá- tenía tantas ganas de traerla para acá.

LA ÚLTIMA VEZ el 1 y 2 de enero de este año, recorrí el puerto junto a mi amigo Igor. Me dio un extraño ataque de hipo. Estuve una hora así y luego vino un dolor brutal de estómago. Al otro día, ya mejorado, me fui a caminar por el mar de noche.

Pensé en Daniela, en mi vida, en el puerto y me bajó una pena extraña.

Escuché el mar, miré La Tortuga y la biblioteca, esquivé a las parejas escondidas en los roqueríos y tomé un colectivo.

Ahora sólo se puede entrar al puerto con mascarilla.

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Ausencias

Uncategorized 5 March 2010 | 3 Comments

Entel miente. No se me ha recargado el celular. Cuando agarro línea, hablo con Daniela, mi novia.

Dice que ya está cansada de las réplicas.

Y de la “mirada periodística santiaguina” que ve todo esto como un espectáculo.

Que tristeza.

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Y ahora la gente les aplaudió

Uncategorized 5 March 2010 | 1 Comment

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En Higueras, Talcahuano.

Uncategorized 5 March 2010 | 1 Comment

Si no fuera por Christian Sottolichio un ex compañero de la Universidad, jamás hubiese podido llegar a Higueras, Talcahuano. Me lo topé en el chat de Facebook -nunca me meto- y se enteró de los tres días que llevaba tirado en la cama, aterrado por lo que me informaba el search twitter (“Están violando en Higueras”, “Talcahuano desapareció”, “Milicos imponen ley marcial”).

Un familiar de él era vecino mío y me trajo en auto. Sino recién ahora sabría de mi familia.

Llegamos el martes desde la carretera que pasa por Penco y vimos los bancos de arena, barcos varados y el ambiente enrarecido de Talcahuano, antes de llegar al mall -que está tal como lo recordaba y acelerar hacia Higueras. Fuimos de los primeros en llegar desde Santiago.

Si bien la autopista no presentaba la “destrucción total” que me armé en la cabeza a partir de las pocas noticias de mi ciudad en la prensa e internet, algo raro había en el aire. Obvio, si hace apenas tres días una ola de cinco metros cargada de barcos, cajas, petróleo y peces pasó por aquí.

Cuando doblamos, entre las pozas de agua de mar, y entramos a mi barrio me urgí tanto, que me bajé del auto prácticamente en movimiento. Sin saber nada de mi casa, sin haber dormido, cagado de susto.

Justo, pero justo, estaba mi amigo Igor que vino a preguntar por mí.

Después aparecieron mis papás llorando.

La casa, aun en pie.

Recién ahi quedé tranquilo.

Ahora vamos a los apuntes.

1. Higueras, Talcahuano es un Oasis. El maremoto -¿a alguien aun le quedan dudas de qué lo fue?- no alcanzó a llegar. Las casas siguen todas en pie. El Estadio de Huachipato está OK.  Aunque recién llegó la luz e internet, aun no hay agua. Hay que armarse de botellas para ir a pelearla.

2. Todas las noches hay balazos. Mi padre que fue reservista, me explica que primero vienen las metralleta y luego las pistolas. Afortunadamente,  el barrio está organizado y se encienden barricadas y  se organizan rondas de vecinos. Incluso hay un loco que da vueltas en moto. Todavía no hay luz en la calle. Hasta estrellas fugaces se ven.

3. Las replicas son fuertes y se suceden prácticamente cada cinco minutos. Hoy fueron grandes. 6,6 grados. Es imposible dormir. Mis papás se quedaron sentados frente a la casa, a las siete de la mañana cuidando.

4. Radio Biobío, fundamental. La de Conce, claro. Si bien hay mucha conspiranoia -¿un haarp?, ¿Bill Gates monitoreando, de ahi su extraña visita a Chile la semana pasada? ¿un plan demente de Piñera a lo Ozymandias? ¿Una jugada comunicacional para olvidar la mala gestión de la Concertación desviandola a los saqueos?. La otra radio que llega es la ADN no puede dejar de ocultar su filiacion a la sociedad del espectáculo. Tal como la espantosa cobertura de TVN Y CANAL 13, con imágenes “para llorar” y musiquita dramática de fondo. Temas graves, como la lentitud de reacción del gobierno, las salidas sinsentido de Piñera, los llamados a la uniudad y calma de Bachelet (¿nadie se ha dado cuenta que sólo cuando habla en inglés, deja de sonar a vieja drogada?) son ignorados alegremente por los medios. La Biobío local en cambio, informa, conecta, y puede estar ocho horas produciendo contenidos, conectando gente, cuestionando la situación, sin tener nada que ver con la información central de Santiago. Ah, y hasta ayer se escuchaban radios de Mendoza.

5. Rumores e historias escuchados a vecinos, familiares, gente en la calle.

-La segunda noche civiles ajusticiaron a una pandilla entera que venían a saquear casas.

-En la población San Marcos entraron jaibas y pescados a las casas.

-Hay muertos dentro de las casas. De ahí el mal olor que aumenta allá, en plenas poblaciones de Talcahuano

6. El miércoles me fui a ver Talcahuano. Efectivamente, hay containers en la avenida del mar (es decir, a una cuadra de la bahía), casas destrozadas donde solo dejaron los diplomas pegados a la pared, gente disfrazada de bomberos robando harina, gente ARRIBA de un container en el agua sacando cosas (desde harina de pescado a aceite), tipos que se meten al mercado (destruído) sacando botellas de bebida, BARCOS en la avenida Colón, camiones dado vuelta. Es peor de lo que lo cuentan. PERO OJO, si no fuera por esas tres cuadras paralelas a la bahía que se destruyeron (mayormente bodegas y tiendas) habría sido peor. En la calle hay zapatos nuevos, muñecos, afiches, cuadernos. Horrible.

7. Recién hoy empezaron a funcionar las primeras micros de Higueras a Concepción. 380 pesos.

7. Contradictoriamente, la gente está “bien”. Con bastante hambre. Pero aguantando. Los vecinos nos ayudamos como podemos.

8. Veo que en Santiago, no se han enterado de nada y todo sigue normal. Eso es un tema que me afecta: me han llegado mails de conocidos pidiendo que les promocione un recital (!!!)

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