Pats: esa extraña melancolía shoegaze de Gotemburgo

Me gusta el sello Bonjour. El 70% de su catálogo al menos, partiendo por Bye Bye Bicycle (aunque Compass, su debut del año pasado no fue tan The Smiths como habría agradecido). Esa adicción por el shoegaze y el jangle que tienen en Gotemburgo me intriga. Pats es un buen ejemplo de ello. Sus canciones recuerdan a South Ambulance y las maravillosas compilaciones de The sound of young sweden.
Con este mapa de referencias -que también desperdigo en este blog o intento forzar en mis reseñas de música mainstream en Emol- presento esta banda cuyo primer disco se llama Nevadaflickan y fue publicado el año pasado. Encontré una reseña (en sueco) que intenta explicar e sentido del título. Algo así como “mujer de Nevada” (yo pensaba que era “mujer de nieve”). El columnista habla del escape que representa esa ciudad para los californianos y el resto de Estados Unidos. El lugar donde se ven Ovinis, cualquiera puede fundar su religión, está Las Vegas, con sus bodas y divorcios express, “el alcohol puede venderse en cualquier lugar y momento” (¡como en Chile!) y se llevan a cabo la mayoría de los ensayos nucleares del país. Y eso sumado a irónica exhuberancia de la naturaleza, definen conceptualmente el disco de Pats.
El objetivo de toda la grabación era crear algo sencillo, hermoso y romántico, en lugar de centrarnos en la miseria y los problemas interpersonales, que a menudo es visto como el obvio el punto de partida para muchos de los llamados grupos de Gotemburgo”, señala la banda formada hace un año por Patrick Jensen (voz y guitarra).
El Myspace de Pats acá
La foto es de Simon Berg.
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