¿Por qué la clase media/trabajadora vota por la Derecha?

Política 20 February 2010 | 1 Comment

1. Mientras espero un giro en Chile Express leo en un Le Monde Diplomatique de abril de 2008 (los reparten gratis en San Antonio 434, Local 14)  el ensayo Sarkozy: presidente “bling bling”.  La autora, Mona Chollet, parte con un ejemplo real sacado de la tele.

Un animador le dice a un entrenador que está a punto de ser nombrado Secretario de Estado de Deportes en broma: “El escudo fiscal, eso también debe venirle bien…”. Y el deportista le responde: “¡Oh, no tanto como a usted!”. El público ríe de buena gana, cómplice.

Chollet interprta esta reacción (las risas  de los asistentes al programa) como la plebe aplaudiendo la buena broma de su propia expoliación. Es decir, la apropiación violenta e injusta de algo que les pertenece (su trabajo, su dinero).

Y esa complicidad le brinda el sentimiento adulador de “pertenecer”.

Son los que se ríen con las declaraciones de Piñera sobre sus “defectos” en los pasados debates. O sus ridículos bailes en El Hormiguero (saludos, Copano que estás gozando del hotel media estrella de Viña y que a la vuelta me invitarás a almorzar). Son los que salieron a celebrar con la elite cuando ganó y tuvieron que devolverse en micro a la casa.

2. Según la autora del ensayo, la mejor forma de contener a los trabajadores es permitirles ser espectadores de los juegos de poder e intrigas de palacio. Como quien lee los suplementos domingueros, la revista Qué Pasa o los blogs políticos escritos “desde” y “para” el poder, y se siente incluído en el debate, en el diálogo republicano. Es participar del júbilo de la elite que se siente feliz de haberlos (habernos) engañado.

Incluirnos en las guerrillas políticas e invitarnos coquetamente a reirnos con ellos, es un crimen perfecto que -ojo- es tan poco denunciado como la idiotez suprema del documental Zeitgeist. Es más fácil creer en las conspiraciones que en la brecha económica.

De hecho conozco a varios colegas que son fanáticos del documental y a la vez transpiran, alegan y analizan las patéticas noticias políticas diarias, sin tener una cuota de participación en ella.

3. SI Marx propone abandonar esa mentalidad servil y autodespreciativa, que evita sentirse parte del resto, la “ingeniería de la derecha” invirtió el esquema, dice la autora. Y se apoya en Thomas Frank que ha investigado por qué los pobres votan por la Derecha: “En adelante el trabajador se identifica con los ricos y se compara a los que comparten su condición: el inmigrante cobraría subsidios y él no, el desocupado duerme hasta tarde mientras él “se levanta temprano” para ir a trabajar… De esa manera su resentimiento se desvía hábilmente de su legímitimo objetivo y se observa como se pone en marcha un temible círculo vicioso: cuanto más se deterioran las condiciones de vida, más vota por políticas que la deteriorarán más aun”.

La conclusión es terrible: “Dado que el bombardeo mediático incita a que cada uno piense que está rodeado de haraganes, parásitos y sinvergüenzas que quieren chuparle la sangre, tanto en sentido literal como figurado, sólo le resta cultivar esperanzas estrictamente individuales. No imagina cambiar las normas a fin de mejorar la suerte común y para lograrlo aliarse con otros, sino tan sólo salir a flote”

Extraña sincronía: ahora escucho a Paul Weller con toda su furia mod-clase-obrera que es la misma a la que pertenezco y jamás he renegado.

Más información del cuadro original aquí. La parodia acá.

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Lucha de Clases, Ultraderecha, etc

Crash Boom Bang 23 January 2010 | 0 Comments

No creo que los pinochetistas hayan salido del closet. Antes, no tenían muchas ocasiones de soltarse las trenzas. La detención del general (1998) y su muerte (2007) les permitió “rearticularse”. O al menos, comprobar que la ultraderecha era algo más que un grupo de viejas necesitadas de pene (eso explica su afiebrada adoración por la iconografía militar). El triunfo de Piñera, les brindó una oportunidad única para salir a la calle a festejar a uno de los suyos.

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¿A Qué Vinimos Sino A Caer?

Scrapbook 15 January 2010 | 1 Comment

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Periodismo, Política, etc.

Crash Boom Bang 19 December 2009 | 1 Comment

LOS ANÁLISIS POLÍTICOS actuales son muy similares a esos reportajes a U2 hechos por la revista Rollintg Stone: obvios, condescendientes y sin ir jamás al grano. Así como es EVIDENTE que Bono está tan desgastado -y baboso de reconocimiento- que sigue publicando descartes del Joshua Tree; también lo es el contexto periodístico de estas, nuestras, elecciones. El tema es cómo los marionetistas de Frei o la mente de  Piñera quieren perpetuar un modelo que sólo defendible si despiertas y respiras aliviado porque tus nanas ordenan la casa. O quizá, también das tu vida por el sistema cuando estás hipnotizado por el retail, la tele o identificado con las letras de Sinergia. Dicho de otro modo: nuestros comicios son la lucha relativamente violenta por ver quien continúa vendiendo el país a sonrientes corporaciones de países indefinidos.

También hay subtramas interesantes: guerrilla en territorio mapuche, al transplante de Perez Yoma, la estrategia comunicacional en torno al “asesinato” de Frei Montalva. Temas que en su profundidad son cínicamente evitados por las redacciones de prensa y por la mayoría de las webs de “periodismo serio”.

Siempre que escucho esta última frase imagino una editora cuarentona que no ha tenido sexo en mucho tiempo.  Por eso anda enojada y se queda trabajando hasta la medianoche.

Quizá nuestro “periodismo serio” está fundado en la carencia de pene, más que en la envidia de éste. Es cosa de verle la cara a las periodistas dedicadas al tema.

Más política y mala leche tras el salto [...]

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Exiliado de las Calles Principales

Autobiografía 28 October 2009 | 0 Comments

Si, tal como los Rolling Stones en su último disco bueno, prefiero contemplar el mundo por la ventana.

Ya me lo dijo un editor del primer suplemento juvenil donde escribí: “es que tú vives al lado del camino”.

Pero yo me enojé. No sólo porque citó a Fito Paez (existiendo Javier Aguirre), sino porque él mismo decidió “abortarme”.

Que horrible suena la palabra.

Les explico:  cuando llegué a Santiago mi jefe vio en mí algo así como la promesa del periodismo corporativo. El tipo que se metería en lugares peligrosos, escribiría con frases cortas y publicaría grandes crónicas sobre temas increíbles que reporteó borracho tras una noche de juerga. Cuando comprobó que eso no era lo mío, dejó de comprarme temas, responder el teléfono o encargarme reportajes.

Pienso esto, mientras leo que hay otra nueva encuesta, donde esta vez no gana Piñera.

En vez de cuestionar la función de “herramienta”de estos sondeos, los periodistas se ponen a discutir sobre sus resultados.

Una pérdida de tiempo, si sabemos que irá cambiando semana tras semana.

Están esos ágiles de la prensa  y  por otro lado, los que han convertido a Faith No More en una banda buena.

Foto vía SkyCrapperCity

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El estallido parisino

Archivo Periodístico,Política,Reportajes,Zona de Contacto,Zona.cl 11 November 2005 | 0 Comments

Arde la periferia de París. Toque de queda en los ghettos de inmigrantes. ¿Las causas profundas? Las de siempre: discriminación, pobreza y desigualdad. Una noticia que leemos en la sección Internacional. ¿Pero cómo estamos por casa? ¿Es realmente una noticia tan distante?

por J.C. Ramírez Figueroa para Zona de Contacto, 11 de  noviembre 2005.

CLANDESTINOS. 27 de octubre. Bouna Traore (15) y Zyed Benna (17) ríen y conversan con sus amigos -todos de orígen africano- en la esquina de un barrio periférico de París. La verdad, no hay mucho que hacer, aparte de fumar hash o soñar con unas zapatillas Nike o un scooter. El liceo los prepara para la universidad, la realidad casi siempre les ofrece limpiar baños, podar el césped o aplanar calles con un currículum que rechazarán luego de leer el apellido de raíz extranjera. En sus casas la hermana chica está enferma, el padre aún no llega de su trabajo temporal y la radio sintoniza una lejana señal de Marruecos, Túnez o Argelia. Países que fueron colonia y que ahora son una carga para el ex imperio. Y en la calle, al menos existe aire, hip hop y gente que está en la misma que ellos. O sea, en ninguna parte.

Aunque les aseguren que son “ciudadanos franceses”, claro. Aunque no lo parezcan. Porque cuando la policía les fue a pedir los documentos, ellos salieron huyendo. Instintivamente. Sin pensarlo mucho se escondieron en un transformador de alta tensión. Sus amigos escucharon la explosión que los mató. Y comenzó el estallido en Francia. Al otro día 400 jóvenes de origen árabe se enfrentaron a unos 300 policías y más de 40 vehículos fueron incendiados. Cientos de camisetas con la leyenda “Muertos por nada” son impresas para una marcha pacífica. Pero el fuego ya se estaba extendiendo a otras localidades del país, repletas de inmigrantes que buscaban un destino y sólo encontraron pan duro en la mesa.

UNA TRIBU EN PARIS. “Existe una mayoría de hijos de inmigrantes que se quedaron en la periferia de París, conformando ghettos. No se sienten parte ni de Francia ni de su país de origen; de hecho, ni siquiera han viajado a conocerlo. Ellos son vistos por el ciudadano promedio como rebeldes y delincuentes. De hecho, dan susto”, cuenta Mamoun Ghallab (20, en la foto). Él es marroquí y llegó a París hace dos años. Ahora está en Chile como estudiante de intercambio de Ciencias Políticas en la Universidad Católica de Chile. A él lo salvó venir de una familia acomodada (su mamá es doctora y su papá exportador agrícola) y haber recibido una educación que lo dejó hablando francés a la perfección, lo que le permitió ser visto como uno más.

Dice que los chicos de los ghettos son distinguibles por su uniforme, cruza entre el fútbol y hip-hop –las dos grandes vías de escape para ellos-: zapatillas con onda, gorros y los calcetines encima de los jeans, nada muy distinto a las poblaciones chilenas. Para esos adolescentes será muy difícil entrar a la universidad debido a lo deficiente de la educación pública en los extramuros. Nada muy distinto, otra vez. “Envían a profesores jóvenes y sin preparación. Los únicos dispuestos a trabajar en esos lugares tan duros”, cuenta Ghallab.

“Para rematar, la policía los trata pésimo. Cada vez que hay un problema, ya sea en París o en los suburbios, la emprenden contra ellos. Por eso surgieron las pandillas”, dice Ghallab, quien ha seguido las noticias desde Chile. Lo que no le deja de sorprender, eso sí, es la intensidad del conflicto. “Pero claro, es algo que lleva más de 30 años”, concluye.

PARÍS ESTABA EN LLAMAS CUANDO DESPERTÉ. Elsa Delacroix (20, en la foto) creció en la zona francesa de la periferia de París, rodeada de hijos de inmigrantes. Ahora estudia Ciencias Políticas en la Universidad Católica. “Ellos viven en barrios duros, feos, sin infraestructura ni centros culturales. Es evidente que se van a sentir marginados. Es fuerte el odio de la policía hacia ellos. Yo veo como los amedrentan y les preguntan por sus identificaciones”, cuenta. Percepción que es compartida por Francisca Allamand: “El francés te mira distinto si tienes acento norafricano. A los latinos al menos nos encuentran exóticos, tal vez porque no somos tantos comparados a ellos. Hay mucho inmigrante. Te subes al metro y la mitad proviene del África dura”.

Francisca Allamand (24) es chilena y hace un par de meses reside en París como estudiante de intercambio de Ciencias Sociales en la prestigiosa Universidad Sciences-Po (Fundación Nacional de Ciencias Políticas). Desde allá responde el llamado de la Zona. “El gran tema es la crisis de los valores de la República. En todas partes se habla de eso. A pesar del toque de queda y la calma que llega de a poco, es “El” tema. Por ejemplo, en un diario sale un artículo donde se analiza punto por punto el fracaso de los planes de educación, la crisis del empleo, la seguridad, las fallas de las políticas migratorias”. Francisca dice que no por casualidad los manifestantes incendian hospitales y escuelas de sus propios barrios, sin avanzar hacia el centro de París, donde todo se mantiene calmo. “Un profesor me explicaba que eso era un “signo de inmovilidad”: queman lo que el Estado les ofrece”.

El baldío –la periferia parisina- es un territorio duro como muchas periferias. Un lugar dominado por pandillas y donde todos se conocen. Es como algunas poblaciones chilenas, pero repleta de gente de otra cultura y religión que no se siente parte del sistema.

¿COMO ANDAMOS POR CASA?. Hacinamiento, discriminación, mala educación y falta de oportunidades son problemas globales, que en mayor o menor medida afectan a todas las grandes ciudades. Porque casi todas poseen un cordón periférico que las rodea. Quizás por eso, si uno compara las cifras que miden la discriminación y falta de oportunidades de los hijos de inmigrantes en Francia con lo que sucede en Chile, se da cuenta que al parecer sólo hay una gran diferencia: acá, los afectados son compatriotas.

Según la BBC,el desempleo entre los graduados universitarios franceses es de un 5%, mientras que el de los descendientes de nacionales del norte de África en la misma condición académica, alcanza un 25,5%.

En Chile, un estudio de Seminarium Head Hunting publicado el 2003, demuestra que sólo un 18% de las personas educadas en liceos fiscales ocuparán posiciones relevantes en las empresas. La baja movilidad social queda en evidencia en el estudio “Clasismo, discriminación y meritocracia en el mercado laboral: el Caso de Chile”, de los economistas de la U. de Chile Javier Núñez y Roberto Gutiérrez.

Ahí se demuestra que en Chile, de dos egresados de la misma carrera, de la misma universidad y con igual rendimiento académico, pero uno proveniente de un colegio particular y el otro de uno fiscal, recibirá mejor sueldo aquel que estudió en colegio privado. La principal razón: la red de contactos que se establecen en esos colegios, donde los apoderados son los principales dueños del poder económico del país. Otro tipo de ghetto.

Eso obviamente ayuda a mantener la pésima distribución del ingreso que se produce en nuestro país: en Chile, el 20% de la población más pobre recibe sólo el 3,9% del ingreso nacional y el 20% de la población de más altos ingresos capta el 59,5% del ingreso nacional. O sea, los más ricos tienen un ingreso 14,5 veces superior al que reciben los más pobres. Con eso nos ganamos el premio de ser uno de los países con peor distribución del ingreso del mundo, al nivel de Níger y Zambia. ¡Viva Chile!

“A mí no me parece un error comparar al chico de origen árabe o africano de un baldío de París, con uno que viva en una población de Santiago de Chile. Guardando las proporciones, en ambos países, detrás de una apariencia próspera se esconde marginalidad, desigualdad y exclusión. Pero no tienen tanto que ver con los bienes de consumo, sino con la posibilidad de desarrollar una vida plena”, señala el historiador Sergio Grez.

Especialista en movimientos populares, Grez vivió más de una década en París. Para él, lo sorprendente es que haya tardado tanto en manifestarse el descontecto de la población de inmigrantes en Francia. “La educación no es la solución de todos los problemas. Yo no creo eso. Es más un asunto de estructuras, porque por muy buenos profesionales que salgan, si no tienen trabajo, no llegamos a ninguna parte. La reforma (a esas estructuras) debe ser radical, redistribuyendo el ingreso o redistribuyendo el poder”, postula.

Al parecer, no existe mucha diferencia entre una tarde en una esquina de la periferia de Santiago, o de Arica, Temuco, París o Puerto Montt. Lugares donde muchas veces no hay mucho más que hacer, aparte de fumar y soñar con las zapatillas de marca.

¿Y QUE DICEN LOS CANDIDATOS?. Durante algún tiempo, todos los candidatos presidenciales coincidieron en dar relevancia mediática al tema de la desigualdad. Analizando sus programas de Gobierno, veremos que todos aspiran a una mejoría de la calidad de la educación y a generar condiciones que acorten la brecha entre los ricos y pobres. Pero de soluciones concretas, casi nada. Esto es lo que encontramos:

Sebastián Piñera: Propone una lista de cosas como “erradicar el analfabetismo” o “mayor acceso a la educación” mediante el conocido sistema de créditos.

Joaquin Lavín: Promete “ampliar el financiamiento para la educación superior y crear un “nuevo trato laboral”

Michelle Bachelet: Busca promover “la innovación empresarial” para tener ciudadanos más emprendedores.

Tomás Hirsch: Habla de “reajustar los sueldos, salarios y pensiones mínimos”.

A fin de cuentas son frases, ideas, eslóganes con formato de propuesta. Tal vez debamos buscar alguna letra chica en sus programas.

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