“ESTA SERIA VA A PROVOCAR AL PAÍS, ESA ES SU FUNCIÓN”

Uncategorized 14 July 2011 | 0 Comments

Por J.C. Ramírez Figueroa para La Segunda, 14 de julio 2011

Más allá de haber ganado el casting de TVN, trabajar junto a Benjamín Vicuña o debutar en televisión, fue el guión de “Los archivos del cardenal” lo que impactó -y convenció- a Daniela Ramírez (24), coprotagonista de la miniserie que el canal estatal lanzará oficialmente esta tarde y que se estrenaría este domingo en horario prime. TVN estaba discutiendo el horario.

“Yo todavía no quería meterme en la tele. Estaba recién saliendo de la escuela de teatro de la Arcis y quería afirmarme un poco. Lo bonito es que cuando fui al casting me mandaron una referencia del guión. En general te mandan una escena. Y era algo distinto, tenía otra textura. Y dije «¡qué suerte»!”.

Lo cuenta mientras graba escenas, en un restaurant peruano de Condell, de la telenovela vespertina “Esperanza”, una vuelta al melodrama latinoamericano, donde ella encarnará a una sufrida empleada doméstica de Perú.

“Es una madre soltera que resiste y lucha por salir adelante. El formato estuvo abandonado mucho tiempo y volvemos al clásico referente venezolano, donde las pasiones y las emociones son tan exageradas, porque sin ellas no habría otra forma de comunicar la historia”.

Sin embargo, no debe hacer mucho esfuerzo para recordar las intensas sesiones de “Los archivos del cardenal”, que ganó un fondo del Consejo Nacional de Televisión el 2009, pero -paradójicamente- fue aprobada por el mismo CNTV en un fallo dividido de 6 votos contra 4.

Allí, Daniela encarna a Laura Pedregal, asistente social que trabaja junto a su padre (interpretado por Alejandro Trejo) en la Vicaría de la Solidaridad.

Allí conoce a Ramón Sarmiento (Benjamín Vicuña), un abogado cuyo padre está ligado al gobierno de Pinochet. Pero él empieza a darse cuenta de que hay cosas que no están bien en el país. Al mismo tiempo que la relación de Laura con el mirista Manuel (Néstor Cantillana) comienza a complicarse.

-Ha habido polémica por el contenido que aborda “Los archivos del cardenal”…

-Esta serie va a provocar al país. Esa es su función. Ya estamos preparados para asumir cosas y ponerlas en el tapete. Esto va más allá de un guión. Son temas que uno debe reflexionar. No hablo desde un partidismo, sino desde la sensibilidad de una familia a la que le quitaron a un padre, le quitaron un hermano. De ese espacio hablo: entender que aún existe el dolor. Y que esto no debió haber sucedido jamás.

-¿Sientes que no hemos superado el trauma de nuestro pasado cercano?

-Se superó, pero con el silencio y el miedo, ¿cachái? No entiendo cómo me repercute si no me afectó directamente. Pero sí conozco personas cuyas vidas fueron desarticuladas (se queda en silencio).

-Esta es la primera serie en televisión abierta que habla directamente de ello. ¿Llegamos tarde a estos temas?

-Es que tienes que tratar los casos con distancia. Es como la serie que quieren hacer de Pilar Pérez, la Quintrala. ¿Cómo vas a tratar ese tema? Allí hay un dolor que está vigente. Acá en cambio el tiempo ayuda a analizar.

-Josefina Fernández, la creadora, decía que eligió un formato de acción al estilo de la saga “La ley y el orden”…

-¡Y es un riesgo también! Lo bonito es que los personajes siempre están puestos en situaciones límite. Y desde allí se generan el amor, la contradicción… Esta es una historia de amor intensa (se entusiasma). Está el mirista que le enseñó a Laura todo el ideal político. Y aunque ella viene de un lugar “progresista de izquierda”, él le muestra toda la pasión y el mundo. Y al final es un amor imposible, pero que podría ser si el contexto fuera menos anormal y no estuviéramos en una dictadura.

- Hasta que aparece el personaje de Vicuña…

-Llega este tipo que no entiende nada del mundo. Que no sabe qué hacer y está aburrido de cumplir todo lo que le piden, y esta mina le abre los ojos. Es una cadena entre los personajes.

-Es bonito como se cuenta. Es sutil y creativo, como se pudo crear una ficción dentro de ese contexto. Tenía que tratarse con delicadeza. No intenta imponer verdades, sino destapar. Al final es un cuestionamiento a cómo generamos nosotros las pulsiones y las estructuras del país. Y uno se pregunta: ¿Es la revolución la forma de cambiar? ¿O es la democracia? ¿O es, al final, decantar y entender a los demás? Al final, sólo somos seres humanos…

Tagged in , , , , , ,

Política, Demagogia, Rock

Uncategorized 19 October 2010 | 2 Comments

Godspeed You! Black Emperor, ilustró la carpeta de su Yanqui U.X.O. con un diagrama de flujo que pone en relación distintas marcas y empresas multinacionales -entre ellas discográficas como Sony o BMG-, mostrando sus vínculos, directos o indirectos, con empresas productoras de armas. Este texto de información anticorporativa, más propio de páginas web como Disinformation.com que de una contraportada, motivó en su día la suspensión temporal de la distribución del disco en Estados Unidos: el gesto habla bien a las claras de la postura oposicional de Constellation frente a la gran industria. No escasean las bandas que se llenan la boca con denuestos contra “el sistema”; pocas hay que hayan explicado de manera tan diáfana e ilustrativa qué entienden por tal”.

FERNANDEZ Porta, Eloy, Homo Sampler,  pp 136-137


Tagged in , , , ,

¿Por qué la clase media/trabajadora vota por la Derecha?

Uncategorized 20 February 2010 | 1 Comment

1. Mientras espero un giro en Chile Express leo en un Le Monde Diplomatique de abril de 2008 (los reparten gratis en San Antonio 434, Local 14)  el ensayo Sarkozy: presidente “bling bling”.  La autora, Mona Chollet, parte con un ejemplo real sacado de la tele.

Un animador le dice a un entrenador que está a punto de ser nombrado Secretario de Estado de Deportes en broma: “El escudo fiscal, eso también debe venirle bien…”. Y el deportista le responde: “¡Oh, no tanto como a usted!”. El público ríe de buena gana, cómplice.

Chollet interprta esta reacción (las risas  de los asistentes al programa) como la plebe aplaudiendo la buena broma de su propia expoliación. Es decir, la apropiación violenta e injusta de algo que les pertenece (su trabajo, su dinero).

Y esa complicidad le brinda el sentimiento adulador de “pertenecer”.

Son los que se ríen con las declaraciones de Piñera sobre sus “defectos” en los pasados debates. O sus ridículos bailes en El Hormiguero (saludos, Copano que estás gozando del hotel media estrella de Viña y que a la vuelta me invitarás a almorzar). Son los que salieron a celebrar con la elite cuando ganó y tuvieron que devolverse en micro a la casa.

2. Según la autora del ensayo, la mejor forma de contener a los trabajadores es permitirles ser espectadores de los juegos de poder e intrigas de palacio. Como quien lee los suplementos domingueros, la revista Qué Pasa o los blogs políticos escritos “desde” y “para” el poder, y se siente incluído en el debate, en el diálogo republicano. Es participar del júbilo de la elite que se siente feliz de haberlos (habernos) engañado.

Incluirnos en las guerrillas políticas e invitarnos coquetamente a reirnos con ellos, es un crimen perfecto que -ojo- es tan poco denunciado como la idiotez suprema del documental Zeitgeist. Es más fácil creer en las conspiraciones que en la brecha económica.

De hecho conozco a varios colegas que son fanáticos del documental y a la vez transpiran, alegan y analizan las patéticas noticias políticas diarias, sin tener una cuota de participación en ella.

3. SI Marx propone abandonar esa mentalidad servil y autodespreciativa, que evita sentirse parte del resto, la “ingeniería de la derecha” invirtió el esquema, dice la autora. Y se apoya en Thomas Frank que ha investigado por qué los pobres votan por la Derecha: “En adelante el trabajador se identifica con los ricos y se compara a los que comparten su condición: el inmigrante cobraría subsidios y él no, el desocupado duerme hasta tarde mientras él “se levanta temprano” para ir a trabajar… De esa manera su resentimiento se desvía hábilmente de su legímitimo objetivo y se observa como se pone en marcha un temible círculo vicioso: cuanto más se deterioran las condiciones de vida, más vota por políticas que la deteriorarán más aun”.

La conclusión es terrible: “Dado que el bombardeo mediático incita a que cada uno piense que está rodeado de haraganes, parásitos y sinvergüenzas que quieren chuparle la sangre, tanto en sentido literal como figurado, sólo le resta cultivar esperanzas estrictamente individuales. No imagina cambiar las normas a fin de mejorar la suerte común y para lograrlo aliarse con otros, sino tan sólo salir a flote”

Extraña sincronía: ahora escucho a Paul Weller con toda su furia mod-clase-obrera que es la misma a la que pertenezco y jamás he renegado.

Más información del cuadro original aquí. La parodia acá.

Tagged in , , , , ,

Lucha de Clases, Ultraderecha, etc

Uncategorized 23 January 2010 | 0 Comments

No creo que los pinochetistas hayan salido del closet. Antes, no tenían muchas ocasiones de soltarse las trenzas. La detención del general (1998) y su muerte (2007) les permitió “rearticularse”. O al menos, comprobar que la ultraderecha era algo más que un grupo de viejas necesitadas de pene (eso explica su afiebrada adoración por la iconografía militar). El triunfo de Piñera, les brindó una oportunidad única para salir a la calle a festejar a uno de los suyos.

[spoiler show="Leer más"]

Un tipo que encarna ese mundo de patrones, fundos, fanatismo religioso, contención afectiva, rasgos vacos, papa en la boca, casas con piscina y la palabra “resentido” como comodín. Lo triste es cuando los empleados se sienten parte del mundo de sus jefes. O mejor dicho, cuando la clase media se identica fervorosamente con los sostenedores de un sistema que los tiene viviendo mal. Y uno, que no se siente parte de la izquierda extraparlamentaria, ni la tibieza moderada de los que “no les importa la política”;  que desconfía -con razones- del liberalismo o el anarquismo criollo, que no pertenece a la elite (ni sería dejado entrar a ella jamás) ni ganó nada con las políticas públicas de la concertación intenta no alienarse. Y desarrollar un discurso político propio, como la gente inteligente.

Sobre por qué la izquierda y su retórica no funciona

[/spoiler]

Tagged in , , , ,

¿A Qué Vinimos Sino A Caer?

Uncategorized 15 January 2010 | 1 Comment

Tagged in , , , , , ,

Periodismo, Política, etc.

Uncategorized 19 December 2009 | 1 Comment

LOS ANÁLISIS POLÍTICOS actuales son muy similares a esos reportajes a U2 hechos por la revista Rollintg Stone: obvios, condescendientes y sin ir jamás al grano. Así como es EVIDENTE que Bono está tan desgastado -y baboso de reconocimiento- que sigue publicando descartes del Joshua Tree; también lo es el contexto periodístico de estas, nuestras, elecciones. El tema es cómo los marionetistas de Frei o la mente de  Piñera quieren perpetuar un modelo que sólo defendible si despiertas y respiras aliviado porque tus nanas ordenan la casa. O quizá, también das tu vida por el sistema cuando estás hipnotizado por el retail, la tele o identificado con las letras de Sinergia. Dicho de otro modo: nuestros comicios son la lucha relativamente violenta por ver quien continúa vendiendo el país a sonrientes corporaciones de países indefinidos.

También hay subtramas interesantes: guerrilla en territorio mapuche, al transplante de Perez Yoma, la estrategia comunicacional en torno al “asesinato” de Frei Montalva. Temas que en su profundidad son cínicamente evitados por las redacciones de prensa y por la mayoría de las webs de “periodismo serio”.

Siempre que escucho esta última frase imagino una editora cuarentona que no ha tenido sexo en mucho tiempo.  Por eso anda enojada y se queda trabajando hasta la medianoche.

Quizá nuestro “periodismo serio” está fundado en la carencia de pene, más que en la envidia de éste. Es cosa de verle la cara a las periodistas dedicadas al tema.

Más política y mala leche tras el salto [...]

Tagged in , , , , , ,

El estallido parisino

Archivo Periodistico,Reportajes 11 November 2005 | 0 Comments

Arde la periferia de París. Toque de queda en los ghettos de inmigrantes. ¿Las causas profundas? Las de siempre: discriminación, pobreza y desigualdad. Una noticia que leemos en la sección Internacional. ¿Pero cómo estamos por casa? ¿Es realmente una noticia tan distante?

por J.C. Ramírez Figueroa para Zona de Contacto, 11 de  noviembre 2005.

CLANDESTINOS. 27 de octubre. Bouna Traore (15) y Zyed Benna (17) ríen y conversan con sus amigos -todos de orígen africano- en la esquina de un barrio periférico de París. La verdad, no hay mucho que hacer, aparte de fumar hash o soñar con unas zapatillas Nike o un scooter. El liceo los prepara para la universidad, la realidad casi siempre les ofrece limpiar baños, podar el césped o aplanar calles con un currículum que rechazarán luego de leer el apellido de raíz extranjera. En sus casas la hermana chica está enferma, el padre aún no llega de su trabajo temporal y la radio sintoniza una lejana señal de Marruecos, Túnez o Argelia. Países que fueron colonia y que ahora son una carga para el ex imperio. Y en la calle, al menos existe aire, hip hop y gente que está en la misma que ellos. O sea, en ninguna parte.

Aunque les aseguren que son “ciudadanos franceses”, claro. Aunque no lo parezcan. Porque cuando la policía les fue a pedir los documentos, ellos salieron huyendo. Instintivamente. Sin pensarlo mucho se escondieron en un transformador de alta tensión. Sus amigos escucharon la explosión que los mató. Y comenzó el estallido en Francia. Al otro día 400 jóvenes de origen árabe se enfrentaron a unos 300 policías y más de 40 vehículos fueron incendiados. Cientos de camisetas con la leyenda “Muertos por nada” son impresas para una marcha pacífica. Pero el fuego ya se estaba extendiendo a otras localidades del país, repletas de inmigrantes que buscaban un destino y sólo encontraron pan duro en la mesa.

UNA TRIBU EN PARIS. “Existe una mayoría de hijos de inmigrantes que se quedaron en la periferia de París, conformando ghettos. No se sienten parte ni de Francia ni de su país de origen; de hecho, ni siquiera han viajado a conocerlo. Ellos son vistos por el ciudadano promedio como rebeldes y delincuentes. De hecho, dan susto”, cuenta Mamoun Ghallab (20, en la foto). Él es marroquí y llegó a París hace dos años. Ahora está en Chile como estudiante de intercambio de Ciencias Políticas en la Universidad Católica de Chile. A él lo salvó venir de una familia acomodada (su mamá es doctora y su papá exportador agrícola) y haber recibido una educación que lo dejó hablando francés a la perfección, lo que le permitió ser visto como uno más.

Dice que los chicos de los ghettos son distinguibles por su uniforme, cruza entre el fútbol y hip-hop –las dos grandes vías de escape para ellos-: zapatillas con onda, gorros y los calcetines encima de los jeans, nada muy distinto a las poblaciones chilenas. Para esos adolescentes será muy difícil entrar a la universidad debido a lo deficiente de la educación pública en los extramuros. Nada muy distinto, otra vez. “Envían a profesores jóvenes y sin preparación. Los únicos dispuestos a trabajar en esos lugares tan duros”, cuenta Ghallab.

“Para rematar, la policía los trata pésimo. Cada vez que hay un problema, ya sea en París o en los suburbios, la emprenden contra ellos. Por eso surgieron las pandillas”, dice Ghallab, quien ha seguido las noticias desde Chile. Lo que no le deja de sorprender, eso sí, es la intensidad del conflicto. “Pero claro, es algo que lleva más de 30 años”, concluye.

PARÍS ESTABA EN LLAMAS CUANDO DESPERTÉ. Elsa Delacroix (20, en la foto) creció en la zona francesa de la periferia de París, rodeada de hijos de inmigrantes. Ahora estudia Ciencias Políticas en la Universidad Católica. “Ellos viven en barrios duros, feos, sin infraestructura ni centros culturales. Es evidente que se van a sentir marginados. Es fuerte el odio de la policía hacia ellos. Yo veo como los amedrentan y les preguntan por sus identificaciones”, cuenta. Percepción que es compartida por Francisca Allamand: “El francés te mira distinto si tienes acento norafricano. A los latinos al menos nos encuentran exóticos, tal vez porque no somos tantos comparados a ellos. Hay mucho inmigrante. Te subes al metro y la mitad proviene del África dura”.

Francisca Allamand (24) es chilena y hace un par de meses reside en París como estudiante de intercambio de Ciencias Sociales en la prestigiosa Universidad Sciences-Po (Fundación Nacional de Ciencias Políticas). Desde allá responde el llamado de la Zona. “El gran tema es la crisis de los valores de la República. En todas partes se habla de eso. A pesar del toque de queda y la calma que llega de a poco, es “El” tema. Por ejemplo, en un diario sale un artículo donde se analiza punto por punto el fracaso de los planes de educación, la crisis del empleo, la seguridad, las fallas de las políticas migratorias”. Francisca dice que no por casualidad los manifestantes incendian hospitales y escuelas de sus propios barrios, sin avanzar hacia el centro de París, donde todo se mantiene calmo. “Un profesor me explicaba que eso era un “signo de inmovilidad”: queman lo que el Estado les ofrece”.

El baldío –la periferia parisina- es un territorio duro como muchas periferias. Un lugar dominado por pandillas y donde todos se conocen. Es como algunas poblaciones chilenas, pero repleta de gente de otra cultura y religión que no se siente parte del sistema.

¿COMO ANDAMOS POR CASA?. Hacinamiento, discriminación, mala educación y falta de oportunidades son problemas globales, que en mayor o menor medida afectan a todas las grandes ciudades. Porque casi todas poseen un cordón periférico que las rodea. Quizás por eso, si uno compara las cifras que miden la discriminación y falta de oportunidades de los hijos de inmigrantes en Francia con lo que sucede en Chile, se da cuenta que al parecer sólo hay una gran diferencia: acá, los afectados son compatriotas.

Según la BBC,el desempleo entre los graduados universitarios franceses es de un 5%, mientras que el de los descendientes de nacionales del norte de África en la misma condición académica, alcanza un 25,5%.

En Chile, un estudio de Seminarium Head Hunting publicado el 2003, demuestra que sólo un 18% de las personas educadas en liceos fiscales ocuparán posiciones relevantes en las empresas. La baja movilidad social queda en evidencia en el estudio “Clasismo, discriminación y meritocracia en el mercado laboral: el Caso de Chile”, de los economistas de la U. de Chile Javier Núñez y Roberto Gutiérrez.

Ahí se demuestra que en Chile, de dos egresados de la misma carrera, de la misma universidad y con igual rendimiento académico, pero uno proveniente de un colegio particular y el otro de uno fiscal, recibirá mejor sueldo aquel que estudió en colegio privado. La principal razón: la red de contactos que se establecen en esos colegios, donde los apoderados son los principales dueños del poder económico del país. Otro tipo de ghetto.

Eso obviamente ayuda a mantener la pésima distribución del ingreso que se produce en nuestro país: en Chile, el 20% de la población más pobre recibe sólo el 3,9% del ingreso nacional y el 20% de la población de más altos ingresos capta el 59,5% del ingreso nacional. O sea, los más ricos tienen un ingreso 14,5 veces superior al que reciben los más pobres. Con eso nos ganamos el premio de ser uno de los países con peor distribución del ingreso del mundo, al nivel de Níger y Zambia. ¡Viva Chile!

“A mí no me parece un error comparar al chico de origen árabe o africano de un baldío de París, con uno que viva en una población de Santiago de Chile. Guardando las proporciones, en ambos países, detrás de una apariencia próspera se esconde marginalidad, desigualdad y exclusión. Pero no tienen tanto que ver con los bienes de consumo, sino con la posibilidad de desarrollar una vida plena”, señala el historiador Sergio Grez.

Especialista en movimientos populares, Grez vivió más de una década en París. Para él, lo sorprendente es que haya tardado tanto en manifestarse el descontecto de la población de inmigrantes en Francia. “La educación no es la solución de todos los problemas. Yo no creo eso. Es más un asunto de estructuras, porque por muy buenos profesionales que salgan, si no tienen trabajo, no llegamos a ninguna parte. La reforma (a esas estructuras) debe ser radical, redistribuyendo el ingreso o redistribuyendo el poder”, postula.

Al parecer, no existe mucha diferencia entre una tarde en una esquina de la periferia de Santiago, o de Arica, Temuco, París o Puerto Montt. Lugares donde muchas veces no hay mucho más que hacer, aparte de fumar y soñar con las zapatillas de marca.

¿Y QUE DICEN LOS CANDIDATOS?. Durante algún tiempo, todos los candidatos presidenciales coincidieron en dar relevancia mediática al tema de la desigualdad. Analizando sus programas de Gobierno, veremos que todos aspiran a una mejoría de la calidad de la educación y a generar condiciones que acorten la brecha entre los ricos y pobres. Pero de soluciones concretas, casi nada. Esto es lo que encontramos:

Sebastián Piñera: Propone una lista de cosas como “erradicar el analfabetismo” o “mayor acceso a la educación” mediante el conocido sistema de créditos.

Joaquin Lavín: Promete “ampliar el financiamiento para la educación superior y crear un “nuevo trato laboral”

Michelle Bachelet: Busca promover “la innovación empresarial” para tener ciudadanos más emprendedores.

Tomás Hirsch: Habla de “reajustar los sueldos, salarios y pensiones mínimos”.

A fin de cuentas son frases, ideas, eslóganes con formato de propuesta. Tal vez debamos buscar alguna letra chica en sus programas.

Tagged in , , , , , , ,