“Acúsalo Con Tu Mamá, Kiko” (3)
El Chavo del Ocho o una invención post-colonialista made in México.
Tercera parte: el mito de la cultura del trabajo
Por J.C. Ramírez Figueroa

Aceptamos como normal que en los dibujos animados nadie trabaje. Incluso es más fácil encontrar referencias sexuales veladas que a alguien con problemas para cobrar un cheque. Es la vieja idea de Para leer al Pato Donald, donde se postula que la cultura Disney construye un mundo desprovisto de cualquier antagonismo económico. Así, la producción infantil estadounidense se invierte la vieja idea de estructura – superestructura, en una amable representación de la sociedad post-industrial.
Y como estamos hablando de un mundo pre-Simpsons, los dibujos y seriales que consumimos precisamente eran representantes de este orden.
Por otro lado, sabemos que en América, la gran diferencia entre norte rico y centro-sur pobre reside en la religión de quienes la fundaron. O más bien la religión en su apecto más ideológico y las estructuras económicas subyacentes.

