Los viejos que obligan a leer libros cursis

Archivo Periodistico,Libros,Reportajes 27 March 2005 | 0 Comments

Un alienígena que trae un mensaje de paz y amor. Una gaviota que quiere volar alto. Aggg, así son los libros que por obligación uno tuvo que leer en el colegio. Es que de otra forma, no venderían ni una copia. Porque lo único que puede matar tus ganas de leer y escribir, es un libro de éstos.

Por J.C. Ramírez Figueroa para Wikén/Zona de Contacto, 27 de mayo 2005

JUVENTUD EN ÉXTASIS, Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

Antes de las Jocas, los desnudos colectivos, el reggeatón y Mekano, apareció este pequeño cursillo sobre el arte de aguantarse las ganas de hacer algo más contundente con tu pareja, que darse besitos.

Un espléndido negocio escondido en un libro de autoayuda. Aunque en realidad, el único que se autoayuda económicamente es el autor. Eso se hace evidente en las últimas páginas, donde Cuauhtémoc anuncia sus cursos y seminarios a precios muy convenientes.

Se supone que es una novela sobre Efrén Alvera, un muchacho que vive por y para el placer hasta que se contagia de herpes, claro, y va a visitar a un doctor. Éste lo apadrina y le da consejos para la vida. Una vida sin sexo, por supuesto. Porque lo único que aprendemos acá es que el sexo es lo más peligroso y feo del mundo.

Cita: “Si te llevas a una chica a la cama puedes embarazarla o adquirir una enfermedad venérea. Así de simple. Son los riesgos de jugar a la ruleta rusa” .

Uff, ni Kike Morandé es tan misógino.

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR, Luis Sepúlveda.

Otro hijo no reconocido de García Marquez que piensa que por situar su novela en el trópico y decir que el rock es “extranjerizante”, retratará Latinoamérica.

¿Por qué tendría que haber más verdad en una selva que una metrópolis? José Bolivar supuestamente ama a su esposa Dolores Encarnación del Santísimo Sacramento -sospechoso, sólo un travesti podría llamarse así- y se escapa con ella debido al castigo social por ser ella infértil. Al final le da lo mismo que se muera y se hace amigui de los indios Shuar. Con el libro, aprendemos que los tigres son buenos, los gringos malos y que al viejo nadie lo obligaba a leer porquerías como ésta. Como el libro fue traducido a más de 14 lenguas, recomendamos leer la versión alemana. ¡Al menos así no entienden nada!

“-¿Cómo somos? – le preguntaban.

-Simpáticos como una manada de micos, habladores como los papagayos borrachos, y gritones como los diablos.
Los shuar recibían las comparaciones con carcajadas y soltando sonoros pedos de contento”.

AMI, EL NIÑO DE LAS ESTRELLAS, Enrique Barrios.

Un viajero espacial viene a la tierra a entregar un mensaje de paz y amor a través de Pedrito, un niño chileno. Un libro lleno de caminatas por la playa y psicodélicas exploraciones a otras galaxias mucho más evolucionadas que ésta, claro, porque allá la gente se ama.

Ami es un cover descarado, azucarado y mal redactado de “El Principito”. Además, el habitante del asteroide b612 se vestía como Cerati, lo que es mucho más cool.

Yo también creo en el amor, la caridad, la fraternidad y ese tipo de cosas, pero no me vengan con sermones mal escritos que ya tuve bastante con los curas del colegio. El autor asegura que Juan Pablo II lo leyó y bendijo su obra. Debió excomulgarlo por obligarnos a leer esto.

Sospecho que Ami, ahora un adolescente, debe ser hardcorito, vegano y tener fotolog.

JUAN SALVADOR GAVIOTA, Richard Bach

Nadie puede partir un libro dedicándolo a su propio personaje, en éste caso “al verdadero Juan Gaviota que todos llevamos dentro”.

Y menos aun si la a enseñanza es que por ser distinto te quedas sin amigos. Además, los profesores juran que sus alumnos necesitan metáforas en vez de realidad. Y bueno, creo que es más adecuado ver un documental de gaviotas en Animal Planet que leer este libro, para entender de qué se trata realmente la vida. El aire de autoayuda, las fotografías de gaviotas en blanco y negro, y lo obvio del mensaje, es demasiado.

Este libro es un compendio de frases obvias y enaltecedoras, una tarjeta Village hecha novela. Al menos tiene pocas páginas. Lo que garantiza que será leído. Y en una de esas te sacas un siete en la prueba, que parece que es lo único que interesa.

“-Esteban Gaviota, tienes la libertad de ser tú mismo, tu verdadero ser aquí y ahora, y no hay nada que te lo pueda impedir. Es la ley de la Gran Gaviota, la Ley que Es.

-¿Estás diciendo que puedo volar?

-Digo que eres libre”.

20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA, Pablo Neruda

Clásico manual para engrupir chicas sensibles. Un disco de Arjona hecho papel. Pero como decía Dylan, los tiempos han cambiado. Y ninguna chica, ehh, inteligente, se creería tamaños versos.

Este librito es como un viejo verde tratando de seducir a Karen Paola. Obviamente, ella caería rendida aunque no entendiera nada. Neruda, tras esa apariencia romanticota de sus poemillas, esconde a un macho insaciable que lo único que quiere es revolcarse con la hembra. Pero como se supone que hay que guardar las apariencias, pone muchas “fecunda”, “orquestal” y “furia de buzo ciego”, palabras y figuras terribles de poéticas.

“Se parecen tus senos a los caracoles blancos.

Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa de sombra.

Ah silenciosa!”.

Googleando vi que alguien se dio el trabajo de pasar este texto a pdf, sin citarme. Que triste.

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