En iPop: Steve Jobs y John Lennon
La iPop apareció este fin de semana en Kioskos.
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Gracias Manuel Maira (editor) y Rodrigo Valdivia (diseñador) por los archivos.
Gepe – ”Audiovisión” (2010, Quemasucabeza)
Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 4 de junio 2010.
En Chile, siempre ha existido una brecha entre el folclor y la música popular. Hits radiales -y sociales- como “Todos juntos” o “Lejos del amor” aun hoy son excepciones. En este contexto, el gran aporte de los nuevos cautores -Gepe, Camila Moreno, Diego Peralta, Pedropiedra- ha sido llenar las grietas y vacíos a pura intuición. En lugar de remitirse a una estructura o tradición, en su obra hay mucho de imaginación y riesgo. Aunque alcancen o no buen puerto. Por algo el autor de Audiovisión elude “explicar” su música. O la influencia de Víctor Jara, el pop, el post-rock o la electrónica. Elementos que ciertamente están en su propuesta desde el elogiado 5×5 (2004). Simplemente porque su estilo no viene de un lugar definido, sino que está en desarrollo.
Este disco continúa esa línea evolutiva. ¿Cómo podríamos definir si no “Amigos vecinos”?. Una canción que comienza con un dejo de tonada y está acomañada de palmas, pero al rato entra un piano y un coro. O “Alfabeto”, que a pesar del arpegio de guitarras que remite al canto nuevo, tiene una excelente percusión nortina y una línea vocal más cercana al dream pop que a la música de raíz. La misma idea que Gepe desarrolla en “Estado de vista” y la excelente “La bajada”: ritmo y arreglos folclóricos acompañados de melodías del más fino pop de estilo internacional.
Por otro lado, hay en Audiovisión una interesante conexión con cierto pop que se hace en Europa (a diferencia de la tendencia rockera-electrica-fluorescente de Estados Unidos). En concreto: “Salón nacional de tecnología”, el single “Por la ventana” o las canciones “Budapest” y “Lienza” (con Javiera Mena) son melodías hermosas y calmadas, pero tocadas con programaciones y finos efectos. Recuerdan fuertemente las producciones de los sellos suecos Labrador y Bonjour (Sambassadeur, Radio Dept, Club 8).
Pero hay más puntos altos: “12 minerales”, con un gran trabajo de voces o la hermosa “Vitoria Roma”. Son piezas que no sólo confirman a Gepe como un gran compositor que abandonó ciertos vicios en la entonación o la escritura, sino también abren nuevas puertas a la compleja relación entre música de raíz y modernidad, entre folclor y pop, que más que opción es una necesidad.
Gepe / ”Audiovisión” (2010, Quemasucabeza)
1. Amigos vecinos, 2. Por la ventana, 3. 12 minerales, 4. Alfabeto, 5. Ayelén, 6. Estado de vista, 7. Lienza8. Salón nacional de tecnología, 9. Un día ayer, 10. Victoria Roma, 11. La bajada, 12. Budapest
Gepe (Daniel Riveros): voz, guitarras, teclados y piano, percusion y sonidos, secuencias.
Músicos invitados: Pedro Subercaseaux: bajo electrico, y guitarra electroacustica “12 minerales”, Danae Morales: corno frances en “12 minerales”, Felicia Morales: cello en “Victoria Roma” y “Un dia ayer”, Valeria Jara: voz en “Salón nacional de tecnologia”, “Alfabeto” y “Victoria Roma”, Pamela Sepulveda: voz en “Estado de vista”, Gonzalo Canales: guitarra electrica en “Estado de vista”, Jorge González: voz en “salon nacional de tecnologia”, Javiera Mena: voz en “Lienza y Cristian Heyne: programaciones y voz en “Alfabeto”
Producción: Cristián Heyne y Gepe
Manuel García: “Es Hora Que Chile Deje De Mentirse A Sí Mismo”

El cantautor lanza S/T, un disco marcado por el terremoto y los cambios vividos por el país. Una obra que fue prácticamente reescrita entre comunicaciones que se caían, réplicas y visitas de amigos a la Sala Master. Este sábado lo tocará íntegro en la SCD de Plaza Vespucio.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 3 de junio 2010.
Manuel García entró a grabar el disco S/T un par de días después del terremoto del 27 de febrero. Si bien ya tenía las canciones definidas, la catástrofe modificó todo. Sobre todo a nivel emocional. El músico confesaría que muchas canciones fueron grabadas entre las fuertes réplicas que vinieron durante los días posteriores, cuando los músicos instalaron en la Sala Master como punto fijo.
El músico también reconocería cuánto lo afecta cantar. Algo que se insinuaba en los celebrados álbumes Pánico (2005) y Témpera (2008) y que se explicitaba en sus shows en vivo, donde muchas veces se le escapaba una lágrima en plena interpreteación. Acá eso vuelve a ocurrir con “Amistad”, la estremecedora canción que cierra el disco y que se hizo pensando en la dramática historia dos niños que fueron arrastrados por el mar en Constitución.
Porque García no sólo protagonizó un rescate del folclor, la herencia de la Nueva Canción Chilena y, sobre todo, la trova en el pop nacional. También regresó a lo “social” del movimiento. Una perspectiva vinculada con la actualidad, que precisamente necesitan las nuevas generaciones. Él mismo diría antes de cerrar esta conversación: “hay que cortarla con eso de que el músico no puede tener una opinión política y social”.
-¿Donde estabas para el terremoto?
-En Barcelona. Después tomé el avión y me quedé atascado en Argentina, sin saber nada. Había muchos chilenos en los aeropuertos, gente llorando, sin poder comunicarse con la familia. No encontramos respaldo en las aerolíneas ni consulados, tampoco en el plano político. De eso se ha hablado súper poco, de la indefensión y la total incomunicación de los chilenos en el exterior. Había muchos que no tenían plata para alojamiento ni comida. Y nadie dio la cara.
-Esto modificó tu proyecto de disco, me imagino…
-Totamente. Lo bonito fue que los músicos empezaron a grabarlo antes que yo volviera. Montaron el estudio en la Sala Master y le instalaron sillones, para que venieran a acompañarnos los amigos. Eso me emociona mucho. En el disco hay una carga humana fuerte. Fue grabado para agradecerle al público, cantando con mucha emoción, sintiendo el miedo, el valor de enfrentarlo. Sin saber qué iba a pasar. En el fondo canté con la mente en la tragedia.
-¿Te tocaron réplicas fuertes mientras lo grababas?
-Unas tres réplicas importantes. Me acuerdo de una. Mientras comezó a moverse mis músicos empezaron a poner los ojos de plato, pero siguieron tocando igual. Fue así durante los cinco días que grabamos.
-¿Cuál sería la canción que mejor representa todo eso?
-”Amistad”. Es sobre los dos niños que “se fueron” en una camioneta en Constitución. La historia la contó un obrero que se puso a rescatar gente, y los vio desaparecer en un vehículo. En esos dos hermanos pensé cuando la cantaba…
-Y se te quebra la voz. Cuando cantaste “Te recuerdo Amanda” en un Festival del Huaso de Olmué y te pasó lo mismo.
-Sí, es cierto … me suele pasar cantando. Yo creo que el virtuosismo es una trampa donde quedas atrapado si no sabes administrarlo. Tienes que sacar la voz, la fuerza de tu interior. Me emociono también cuando compongo. Voy en la mitad y no puedo seguir… Hay varias cintas donde me pasa eso. Acá me pasó con “Amistad” y “Joan”. Me tiembla la voz un poquito.
Folclor, rock y música de cámara popular
-Tú fuiste cara visible de un movimiento de cantautores a mediados de la década que demostró a los músicos jóvenes que no era necesario tener una banda para expresarse… ¿estás de acuerdo?
-A mí me honraría mucho participar de ese fenómeno. Tuve la suerte de estar trabajando con esa esa intención, que ya era la hora de revisar la guitarra, catalizar lo que habia sido el rock cruzándose con el folclor y cantar sobre otras cosas. Me tocó grabar un disco muy valiente como Pánico, que iba muy a la orillla de lo que los medios iban trabajando. Pero era algo que iba a ocurrir en algún minuto. He sido afortunado al vivir eso…
-¿Vives de la música?
-Puedo decir que sí. Sabiendo todas las complicaciones de esto, nunca he hecho otra cosa que no sea música. Siempre he defendido eso, ya sé un poquito como arreglármelas económicamente.
-Acá hay una mitad acústica y otra eléctrica, en la vieja tradición dylaniana. O de Sabina…
-Sí, S/T recogió varias instancias: está presente la guitarra, la banda de rock y la orquesta con piano y pandero.
-¿Pop de cámara?
-De cámara popular (asiente).
-Tengo entendido que la canción dedicada a Joan Jara es la primera que se le compone directamente…
-Es un tema que yo comencé a trabajar acá, pero terminé en México. Era un puro estribillo que fue creciendo. Cuando fue el funeral de Víctor Jara lo enviamos como manera de saludo, en un video. Pero al final se convirtió en parte de este LP. Es una canción muy sencilla que habla de la persona que más ha tenido vivo su recuerdo.
-A propósito, ¿cómo ves la situación del Chile Bicentenario?
-Como ciudadano estoy muy preocupado por los nuevos tiempos, No quiero que se acaben las píldoras de solidaridad, ni que abandonemos a la gente del sur. No me siento afín con el nuevo gobierno, pero creo en los jóvenes, los pingüinos y la gente que desde la base haga cosas: los músicos callejeros, los titiriteros, los artistas. Hay que apostar al futuro y para que en el siglo XXI Chile deje de mentirse a sí mismo.
S/T, es decir Sin título
Manuel García adelantó el recital del 5 de junio en la Sala SCD de Plaza Vespucio a las 20:30. Dice que tocará el disco íntegro y prácticamente en el orden original. Además habrá un cover de “Gente” de Florcita Motuda y otro de Gustavo Cerati.
Los músicos invitados serán Fernando Julio y Camilo Salinas, integrantes de Los Bipolares. “También habrá descartes del disco, tres temas que no quedaron y da mucho gusto tocar”, explica. Y por supuesto un bis dedicado a sus discos anteriores: Pánico y Témpera, los únicos álbumes con título claro. Porque éste se titula Sin título.
LuchaLibro en Radio Uno #3 “En el día del Libro”

Estar cufifo: aquel extraño momento de iluminación – El erotismo en Pablo Neruda: desde el ardor a la petición de remedios – Actividades del Libro + Concurso: ¿Quieres ganar 100.000 en libros? (1) y “Quieres ganar la antología de Neruda (Planeta) + Pilar Sordo (Norma) + No Rayes (Nicolas Arancibia), antología de graffitis encontrados en los baños de Santiago + Un grito en la pared (Mauricio Vico – Mario Osses) una compilación de la grafica y estética psicodélica/izquerdista chilena de los sesenta hasta 1973 (Ocho Libros)
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“Mito del Reyno de Chile”: la invención ilustrada de un Chile secreto

Para entender el Bicentenario, también es necesario remitirse a las historias legendarias y personajes secundarios de nuestro país. Esta “investigación gráfica”, encabezada por el ilustrador Marcelo Escobar y publicada por Lom, recopila veintidós episodios que permanecen en la mitología colectiva nacional, pero a la que los libros de historia dedican pocas líneas.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Artes y Letras, 25 de abril 2010
Al ilustrador Marcelo Escobar (39) siempre le obsesionaron los sucesos extraños y personajes secundarios de nuestra historia nacional. Un “Chile secreto” que fue recopilando y documentando gracias a los libros heredados de su padre o las célebres obras de Oreste Plath, aunque en los textos oficiales de estudio “siempre se mencionaban a la pasada, en un par de líneas nada más”, dice. Junto a la periodista Marcela Araneda (40) y el artista gráfico Marcelo Baeza (37) se embarcaron en “Mito del Reyno de Chile” (Lom Ediciones). Una investigación que parte en 1533 con el “El Desorejado”, un mutilado soldado sevillano que escapa de Machu Picchu a Quillota, aterrando a la caravana de Diego de Almagro, y termina en el año 1907 con el fusilamiento de Emilie Dubois, enigmático personaje que un año antes, en pleno terremoto de Valparaíso, había escapado de la cárcel (ver recuadro). “Eran buenas historias para ser ilustradas. El objetivo de esos dibujos fue también recuperar la tradición gráfica chilena como La Lira Popular”, explica Escobar. De ahí la referencia en la portada del libro a estas clásicas publicaciones de poesía popular y dibujos de fines del siglo XIX. “Muchos me han dicho que es Arturo Prat el de la tapa, pero no. Es un chileno común y corriente de la época, sosteniendo la bandera”, dice el dibujante.
Paul Anka: La metáfora perfecta del festival
El crooner canadiense hizo delirar la Quinta Vergara en la primera noche de Festival. Su energética mezcla de swing, hits de la era pre-Beatles, referencias rockeras, piropos al público y homenajes a sus amigos muertos era lo que el público y la “memoria festivalera” necesitaba.
Por J. C. Ramírez Figueroa para Emol, 23 de febrero 2010.
A las dos de la mañana Twitter ardía: “viejo seco”, “tengo que levantarme a las seis pero no puedo apagar la tele”, “¡ahora hace un cover de Nirvana!”, “mi abuelita tenía razón: Paul Anka es un grande”. En la Quinta Vergara, el público –incluyendo por supuesto al fan club que lo seguía desde fines de los años cincuenta– estaba en éxtasis. Y es muy probable que los televidentes sintieran lo mismo, mientras el experimentado crooner pasaba de cantar sus hits a relatar anécdotas, saludar a la gente o recordar, emocionado, lo mucho que quería a Michael Jackson o a Sammy Davis Jr.
Tal como Tom Jones el 2007, Paul Anka enloqueció al “monstruo”. Su repertorio y puesta en escena es todo lo que el Festival necesitaba. Desde que emergió entre la platea cantando “Diana” en clave disco-funk hasta el gran finale con “My way”, el cantante emocionó, sorprendió, entretuvo y escenificó todo lo que entendemos por “show festivalero”. Porque, ¿no es nuestro Festival de Viña el último espacio donde aun respira la canción popular melodramática?
El homenaje a Michael Jackson, donde interpretó “This is it” y por la pantalla gigante se vió al malogrado músico, provocó aplausos y gritos. Es curioso que cuando la canción fue exhumada tras la muerte de Jackson, el mismo Anka denunció que era un plagio. Ahora, sin embargo, narraba que él se acercó a su casa y fue fruto de un trabajo conjunto.
Su interpretación de “Smells like teen spirit” de Nirvana fue reveladora. Despojada de toda su furia rockera (que precisamente desbancó a Michael Jackson de los rankings en 1991), la canción sonaba domesticada y amable, gracias a su irónico cancherismo swing. Al igual que la energética “Jump” (Van Halen) contenida en el disco Rock swings (2005), donde Anka adapta hits del rock en otros formatos.
Y esta idea de “volver a la inocencia de los años cincuenta, antes de que los Beatles arruinaran todo” fue el punto fuerte de Paul Anka. Su interpretación de “You are my destiny”, “Tonight my love, tonight” o incluso “Twist and shout” (original de Phil Medley y Bert Russell) fueron pruebas de esto. Su banda, un ensamble que sólo se soltaba hacia el final cuando los dejaban improvisar, lo apoyaba en esta misión: una presentación correcta, emocionante y edulcorada, a la medida del festival. ¿Cómo iba a faltar entonces “Let my try again”, de la que es compositor y que precisamente en este escenario hizo historia?
Bye Bye Bicycle, Manchester 2 Motown

Es mi banda favorita del sello Bonjour. Sus singles “Westside” y “Eastside” los escuché montones de veces. Si imitar a los Smiths es mal visto, a ellos no les importa. Y eso se agradece. Si bien, Compass (2008) -que partía con el mismo ruido de mar que PATS- era más postpunk que morrisseano, me gusta lo suficiente como para diferenciar sus canciones y dejarlo sonar completo. Escucharlo en Talcahuano, frente a la Tortuga, como lo hice después del año nuevo antes de volver acá con mi novia y mi gato Elliott, tiene sentido: el sentimiento de abandono, la tristeza de los puertos. La tapa del single Eastside es precisamente un faro, como los que hay allá.
Bye Bye Bicycle, esa extraña melancolía jangle sueca.
mp3
“Eastside” (via Swedesplease)
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“Westside” (via Devotion Magazine)
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“Sirens” (via Cloudberry Records)
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Morrissey, APSI, biblioteca
En la mañana estaba escribiendo, escuchaba una extraña compilación de la Wire y al lado tenía la colección de Apsis de 1991.
Me hizo gracia que la Corrupción haya sido tema de portada prácticamente iniciado el gobierno de Aylwin.
O que mi colega Sergio Paz comentara un disco de Aztec Camera, que ahora aparecen reseñados en blogs indie al lado de las bandas de Sarah Records.
También había en el número del 6 de octubre una entrevista a Morrissey hecha por Jean-Daniel Beauvallet (vía Ajo Blanco). La titularon: “La soledad del corredor de fondo”. Acababa de lanzar Kill Uncle, su segundo disco con los títulos más brutalmente irónicos de su carrera.
Dice muchas cosas interesantes, que se me habían olvidado que eran importante y me acercaron a sus discos, cuando no eran citados en películas mainstream. Hay frases que ya conocía. Ahora sé de donde la copiaron mis colegas más viejos, temorosos de citar.
Para mí, un éxito no es tan importante como parece. No estoy dispuesto a hacer lo que sea para convertirme en popular…Un amigo me decía hace poco: “Estás loco por decir que no a Top of the Pops. Yo daría mi brazo por estar allí”. Y le respondí: “Pues tendrías un aspecto un poco ridículo en Top of the Pops con un solo brazo.
Pregunta: Existe una teoría que dice que la escena actual de Manchester es fruto de una reacción contra los Smiths. Durante años le has dicho al público que no coma carne, que queme las discotecas, que lea a Oscar Wilde. Ahora de repente aparecen grupos cuyo mensaje es “Hagan lo que se les antoje, dróguense, sean vándalos”.
Es simplemente el cambio de guardia. Cada generación se revela contra la anterior. Los hijos hacen todo lo contrario a lo que hicieron sus padres. Con un poco de suerte, pronto llegará una generación que considerará a los Happy Mondays como unos idiotas y que reinvidicará los valores opuestos a los que acababas de enunciar.
(sobre el cine obrero británico de los sesenta, cuya estética reproducen las portadas de los Smiths). Lo único que quería comprender era la belleza de la trampa, ver a la gente luchar sin tener la más mínima oportunidad, sobre todo en el contexto de la vida familiar, en un mundo que conocía tan bien como el Norte. Esas películas reproducían mi infancia con una dignidad increíble. La gente era auténtica, lo cual no es muy habitual. Y yo quería que las películas fueran el espejo que reflejara mi vida. Necesitaba que me dijeran que no estaba loco
Creía ser la reencarnación misma del paria, del marginado social. Dicho hoy esto, parece casi arrogante, en el límite del romanticismo: el “rebelde”, el “outsider”… Pero no era el caso. Yo era sumamente insignificante.
Pregunta: ¿A quien se lo reprochas?
Es por culpa del gobierno (risas). Era un díscolo, me negaba a prepararme para una vida normal y respondí demasiado pronto “no, gracias”. El único deseo de la gente de mi edad era ahogarse en la masa, ser considerado como un miembro del clan Todo lo que se esperaba de mí me repugnaba. La vida podría haber sido mucho más fácil para mí.
(…) Estaba fascinado por el individuo, obsesionado por el individualismo
Pregunta: Has dicho que eras un niño “terriblemente impopular”. ¿Lo sentías como una fatalidad o una injusticia?
Era una crueldad sobretodo porque yo era un niño encantador. Iba siempre bien peinado, con la raya impecable (risas). Era una impopularidad malvada. La gente de mi alrededor disfrutaba haciéndome sufrir, creían que me lo merecía.
Pregunta: ¿No te sentías un poco orgulloso de tu aislamiento?
Sin duda. Hay un goce perverso y amargo en el hecho de sentirse único, pero hay que pagar un precio muy alto y renunciar a muchas cosas en la vida. Pero debía hacerlo. Hoy en día los adolescentes me dicen: “Mi vida está vacía, no tengo amigos, no salgo, no me gusta este mundo”. Veo que lo que sentía entonces no era un sentimiento exclusivo; en aquel momento estaba solo y convencido de ser el único en esa situación.
Escribir puede ser mucho mejor que tener amigos.
Cuando alguien vive una juventud atroz, su vida no puede sino mejorar.
También habla de su rollo con el celibato (supe que ahora, al fin, encontró novia, bien Mozz!), que en The Smiths, mientras Johnny Marr estaba rodeado de amigos él apenas tenía el gato y que la mejor forma de acabar con la realeza es echarle cianuro al desayuno.
Un ensayo sobre los Smiths y el jangle publicado acá
Una página que recopila toda la informarción de singles, portadas, ediciones raras y entrevistas
La extraña compilación de la Wire aquí, vía La Increíble Verdad Redux.
Ok Go – “Of the blue colour of the sky” (2010, EMI)
Del hype viral a la lata indie mainstream americana
Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 18 de febrero 2010.
Esta es la banda que se hizo famosa el 2006 por un video donde ejercían una extraña coreografía en una sala de ejercicios. Esta producción de YouTube (“Here it goes again”) fue linkeada, repetida e incluso parodiada en Los Simpsons. Detrás de este ruido mediático, el grupo no destacó demasiado. Simplemente fueron uno de los hitos de la viralización del pop por Internet. Y otro one hit wonder para las compilaciones americanas de power pop.
Para Of the blue colour of the sky, su primer álbum tras Oh no (2005), donde se incluía aquel single, los muchachos intentan comenzar de nuevo. Para esto reclutaron a Dave Fridmann, ex Mercury Rev y productor del Soft bulletin (1999) de Flaming Lips. De ahí la “psicodelia” de su producción en canciones como “WTF?”, “While you were asleep”, “In the glass” o “Back from Kathmandu”, saturadas, sobreproducidas y a kilómetros de la amabilidad de los singles que los hicieron famosos.
Pero, como buenos indies estadounidenses, el monocordismo les puede jugar malas pasadas. “This to shall pass”, tendrá baterías altísimas en la mezcla, un piano y efectos “épicos”, pero esta fundado sobre los mismos tres acordes rockandrolleros de “La bamba”. Esta idea de saturar canciones vulgares con efectos “novedosos” persigue a todo el disco: la reverberancia y saturación de “All is not lost”, la distorsión del bajo a lo Primus en “Needing gething”, el funky con estupefacientes de “White knuckles”.
Sólo cuando los OK Go son ellos mismos -o al menos como los conocimos- la cosa funciona. “Skycrapers” es una melancólica pieza soul, con saludable “aire” entre la percusión, el bajo, el jangle de la guitarra y la voz. Nada de saturaciones. Al igual que “I want you so bad I can’t breathe”. Triste, contenida, guitarreada, más cercana a Stevie Wonder que Flaming Lips. “Before the earth was round” cantada con vocoder o el synthpop de “End love”, que recuerdan el disco de Julian Casablancas, también funcionan. Incluso hay una baladita con guitarra acústica: “Last leaf”.
Esta dualidad entre la megaproducción indie estadounidense y el sonido negro hacen que el disco suene contradictorio. Está claro que OK Go es una banda que se acerca peligrosamente al montón de agrupaciones que buscan nuestra atención por Internet. Pero que tuvieron el ingenio y la inteligencia de tener como “capital simbólico” el video de YouTube. ¿Cuantas más lograron eso en la década pasada?
Ok Go / ”Of the blue colour of the sky” (2010, EMI)
1. WTF?, 2. This too shall pass, 3. All is not lost, 4. Needing/Getting, 5. Skycrapers, 6. White knuckles, 7. I want you so bad i can`t breathe, 8. End love, 9. Before the earth was round, 10. Last leaf, 11. Back from Kathmandu, 12. While you were asleep, 13. In the glass
Músicos: Damian Kulash (voz y guitarra), Andy Ross (guitarra, teclados y coros), Tim Nordwind (bajo y coros) y Dan Konopka (batería).
www.okgo.net
www.myspace.com/okgo
más reseñas de discos acá.
Help Stamp Out Loneliness
Torvill & Dean son una célebre pareja de patinadores sobre hielo que se lucieron en las Olimpiadas de Los Angeles de 1984. Y los ingleses de Help Stamp Your Loneliness le cantan en una de las mejores canciones de 2009, al menos para los blogs de pop independiente que leo. El Ep lo he estado escuchando todo el día y está bastante bien: teclados dominantes (“Parma violet”), melodías amargas y tristes (“Record shop”), algo de kraut alemán procesado por Devo (“Cellophane”, con esos quebres de batería electrónica). En su myspace son algo más luminosos, casi twee, basta remitirse a “17″ o “Tracy Tracy”. Un buen descubrimiento.
mp3:
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(via Finest Kiss)
El single se puede descargar acá. (subido por la misma banda)
Pats: esa extraña melancolía shoegaze de Gotemburgo

Me gusta el sello Bonjour. El 70% de su catálogo al menos, partiendo por Bye Bye Bicycle (aunque Compass, su debut del año pasado no fue tan The Smiths como habría agradecido). Esa adicción por el shoegaze y el jangle que tienen en Gotemburgo me intriga. Pats es un buen ejemplo de ello. Sus canciones recuerdan a South Ambulance y las maravillosas compilaciones de The sound of young sweden.
Con este mapa de referencias -que también desperdigo en este blog o intento forzar en mis reseñas de música mainstream en Emol- presento esta banda cuyo primer disco se llama Nevadaflickan y fue publicado el año pasado. Encontré una reseña (en sueco) que intenta explicar e sentido del título. Algo así como “mujer de Nevada” (yo pensaba que era “mujer de nieve”). El columnista habla del escape que representa esa ciudad para los californianos y el resto de Estados Unidos. El lugar donde se ven Ovinis, cualquiera puede fundar su religión, está Las Vegas, con sus bodas y divorcios express, “el alcohol puede venderse en cualquier lugar y momento” (¡como en Chile!) y se llevan a cabo la mayoría de los ensayos nucleares del país. Y eso sumado a irónica exhuberancia de la naturaleza, definen conceptualmente el disco de Pats.
El objetivo de toda la grabación era crear algo sencillo, hermoso y romántico, en lugar de centrarnos en la miseria y los problemas interpersonales, que a menudo es visto como el obvio el punto de partida para muchos de los llamados grupos de Gotemburgo”, señala la banda formada hace un año por Patrick Jensen (voz y guitarra).
El Myspace de Pats acá
La foto es de Simon Berg.
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ncianos de siniestra expresión desfilan por Ancud escoltados por militares y policías. Es 1880 y estamos en una auténtica “cacería de brujos”. Se dice que en la época de la conquista un español de apellido Moraleda intentó embrujar a un grupo de chilotes para esclavizarlos. Una bruja llamada Chilpila se batió con él en un duelo de hechicería, logrando vencerlo. Antes de embarcarse, el hispano le dejó un libro mágico. Se supone que la mezcla de ambos “poderes” fascinaría a los chilotes que comenzarían a integrarse a “La recta provincia”, una especie de escuela mágica que influiría en el destino del país y terminaría degenerándose, sembrando el terror en los chilotes. Los crímenes y “abusos de poder mágico” llegaron hasta las autoridades, que gracias a la burocracia de leyes, procesos y juicios fueron desarticulando la sociedad secreta más famosa de la historia chilena.




























