Y Detrás Del Arcoiris No Hay Nada
AYER AMANECIÓ NUBLADO y caluroso. Un perfecto símbolo de la resaca tras las elecciones del domingo. Y yo hago eso que algunos arribistas llaman “desayuno de medios”. Expreso doble con leche y a leer. La prensa corporativa se soltó las trenzas, veo. Tal como el jote/casquivana del curso en un pub universitario después de cinco cervezas seguidas.
Y ya que estamos con esto de los signos: ¿no son las fotos escogidas un claro mensaje post-orgásmico?. ¿Algo así como la resolución de la alegre fricción entre Concertación y Derecha que duró veinte años?
Y pensar que Masters y Johnson se separaron por problemas sexuales.
No es tan descabellado metaforizar la transición como un titubeante nuevo coito, tras esa “gang bang” que fue la Dictadura. El pacto donde la “centroizquierda” gobernaría (y se enriquecería) a cambio de no tocar el modelo (ni los hombres de Pinochet, cosa que no fue del todo cumplida), fue la excitación que duraría hasta mediados de los noventa.La meseta y orgasmo vendrían con la “jaguarización” de la economía nacional, el mundial de Francia 98, los desnudos de Tunick, el juicio a Pinochet o Los Tres jalando cocaína en el Liguria.
Si bien eso de que “los medios construyen realidad” es materia de primer año de Periodismo, no está de mas repasar los Mass Communication Research, el funcionalismo, conductismo, Merton y todos los demás.
La “challa” (papel Confetti, para las visitas internacionales) sobrevolando a Piñera y su esposa, potencia la tesis anterior. Pero más perverso es como La Cuarta supone que la “gallá” lo conceptualiza como “Don” Tatán. No por su apellido, como los analistas políticos. Un nombre que actualiza ese espíritu de La Hacienda recargado.
No es tan descabellado, si pensamos que hace tres generaciones casi todo Santiago estaba en el campo y de esa verguenza del pasado viene la intensa negación o burla al resto de las regiones del país).
Más portadas, política, sexo, críticas a la concertación liguriana y la visión de paraleja tras el salto [...]


