GUIONISTAS NACIONALES DISPARAN RECETAS, CLAVES Y DESCARGOS
Hombres “dominados” por sus mujeres que deciden convertirse en maleantes. Thrillers ambientados en la dictadura. Homenajes al melodrama de las telenovelas de la tarde… ¿Podemos decir que estamos ante una renovación de narrativas y guionistas? ¿Cómo se arma una telenovela o serie? ¿Son sobrepasados los autores por los actores? Conversamos con los encargados de escribirlas.
Por J.C. Ramírez Figueroa para La Segunda, 5 de agosto 2011

Una telenovela o serie es un trabajo en equipo. Eso es lo primero que hay que reconocer. De la química entre los que escriben diálogos, visualizan las tramas o les dan profundidad a los personajes, depende el éxito.
Una vez aprobado el proyecto, el encargado de llevarlo a cabo llama a los guionistas. Por ejemplo, “El laberinto de Alicia” nació porque Quena Rencoret -directora del área dramática de TVN-quería tocar el tema del abuso infantil.
Lo conversó con Nona Fernández, quien creó la base de la historia. Y entre todo el equipo se armó el universo de la nocturna de TVN.
Así resume el proceso uno de sus guionistas, Arnaldo Madrid, cuyo currículum es extenso: “Mi nombre es Lara”, “Marron Glacé”, “Top secret”, “Iorana”, “Destinos cruzados”, entre muchas otras.
Nona (“Iorana”, “Aquelarre”, “El circo de las Montini”, “16″, “¿Donde está Elisa?”) recalca la idea del equipo: “Con la Josefina Fernández, guionista de «los Archivos», el tema de la historia reciente de Chile es una preocupación que compartimos vitalmente. Uno ya conoce más o menos el panorama de escritores con carrete, sabe qué compañeros le pegan a una cosa o a otra, y así, según la necesidad del proyecto y de la historia a contar, se arman los equipos”.
Fatiga de materiales para construir una historia
Sin embargo, la clásica forma de concebir historias televisivas ha ido mutando. Por una parte, la sofisticación de las series del cable. Por otra, el franjeado que obliga a atraer al público con temas adecuados para la tarde o la noche. Y también porque nuestra sociedad ha cambiado.
De allí que series como “Peleles” o “El laberinto de Alicia” propongan otras búsquedas. O que la nueva telenovela de la tarde, “Esperanza”, haga una relectura del melodrama clásico, incluso exagerándolo.
Larissa Contreras (“La fiera”, “Romané”, “Pampa Ilusión”, “El laberinto de Alicia”) está de acuerdo con este desgaste.
“Las telenovelas tuvieron un auge -en sintonía y originalidad- durante los ’90 debido a que se tocaron temas que nunca habían sido tratados en televisión, con originalidad y frescura. Eso atrajo a mucho público. Pero en los 2000 el público mutó y las relaciones sociales también. Por ende, la producción de telenovelas no podía ser la misma”.
Para ella, es en este punto donde comienza a dificultarse entrar en sintonía con “la calle” y poder estructurar una narración que pueda identificar al espectador.
“El público sigue series en el cable, es cercano a las redes sociales, lo cual es un adiestramiento al ojo determinante y ello exige nuevas maneras de enfrentar las historias”.
Para Madrid, uno de los culpables serían los estudios de mercado.
Esto, debido al modelo de focus group , condiciona a que los participantes destaquen el éxito de la temporada.
“En el informe final pesaban muy poco las otras opiniones, así es que, finalmente, se tenía la impresión de que el público quería ver una y otra vez lo mismo, en distintas versiones”, confidencia.
También influye, según su opinión, que las telenovelas se escriben a pedido “y se les suele encargar su escritura a los mismos guionistas, a los que el sistema terminó por convertirnos en una especie de «oficinistas creativos»”.
Y finalmente, acusa, muchos guionistas consideran las telenovelas un subproducto de ínfima importancia, que les sirve para alcanzar otras cosas. Esto provoca “la falta de autocrítica de los responsables ante lo que se pone en pantalla”.
Para Luis Emilio Guzman (“Paraíso B”, “Algo habrán hecho”, “Los archivos del cardenal”) el problema es otro: “Las ideas estaban. Hay muchos guionistas que vienen pujando hace años por hacer series de calidad, con buenos personajes y tramas interesantes. Creo que son los ejecutivos de televisión los que entienden que este tipo de series les da categoría a los canales que sí se atreven”.
Sobre el triunfo de los mundos ABC1 por sobre los ambientes populares de los noventa, Madrid opina que tiene que ver con “la mirada” de quienes deciden lo que se debe mostrar en la pantalla.
“Generalmente tiene que ver con el éxito anterior. Si una telenovela es exitosa en un medio ABC1 se tiende a repetir esa fórmula en la historia siguiente. Y ha pasado en las nocturnas de TVN, que también repite historias policiales con sicópatas de protagonistas”.
“Los gringos pueden equivocarse, pero les dan tiempo a sus productos”
“Los guionistas estamos siempre atentos a lo que se está haciendo afuera”, reconoce Nona Fernández. “De las series del cable y de las que podemos bajar por internet, hay narraciones maravillosamente armadas, con producciones increíbles”.
Y cita “O treme”, de los creadores de “The Wire”, un drama social sobre la recuperación post-huracán Katrina.
“Un drama social con un estilo narrativo maravilloso, novelesco, lleno de contenido, sólido, imposible de reproducir en nuestras ansiosas y calientes pantallas chilenas. Los referentes están puestos ahí, pero, claro, la industria televisiva chilena es mucho más joven y está casada con un sistema que es regido por el rating”.
Guzmán: “Son importantes. Hay un arrojo y una experimentación que en Chile no existe. Los gringos pueden equivocarse, pero les dan tiempo a sus productos. Lejos, lo que cambió las series fue la irrupción de HBO. Las llevó a otro nivel”.
Guionistas vs. actores y canales
Para Guzmán, falta entender que lo único esencial de la serie es el autor. “Sin él, no hay producto. Pueden cambiar los directores, actores y ejecutivos, pero sin un «creador», no hay serie, así de simple. La cosa va cambiando poco a poco, pero estamos a años luz de EE.UU., donde el «autor» es el dueño del producto: él decide todo lo que pasa en la serie”.
Por su parte, Madrid piensa que los canales de televisión han perdido el respeto por el autor. Y menciona el caso de Sergio Vodanovic, que dejó de escribir telenovelas en los noventa debido a las exigencias de “éxito” que le imponían. O Arturo Moya Grau, que “no habría sobrevivido en la televisión con el sistema de trabajo actual; sin embargo, sus guiones han seguido haciéndose en México”.
Josefina Fernández (“Archivos del cardenal”, “¿Dónde está Elisa?”, “Mujeres de lujo”, “El laberinto de Alicia”) cree que el trabajo de los guionistas o creativos no debería sobrepasar a los actores, tanto en las noticias como en la promoción de las series. “Son los actores los que les dan vida a los personajes y las historias, además de crear el lazo con el público, por eso siempre están en primera línea”, apunta.
Nona Fernández cree que las teleseries son productos demasiado importantes para los canales. En términos económicos, son una inversión tremenda, dice, y en ese sentido los riesgos siempre se asumen con mucha cautela por parte de la dirección y la producción.
“Supongo que por esa razón es que muchas veces cuando una fórmula funciona exitosamente se tiende a repetir hasta que deja de funcionar… O simplemente aburre al espectador. Lo vivimos con las teleseries de «pueblitos» en los 90 y lo estamos viendo otra vez con las teleseries de «acertijos policiales», donde el espectador busca al culpable de crímenes, abusos o lo que sea”.
Larissa Contreras dice que pertenece a la generación de guionistas a pulso. Aquella que tiene la urgencia de contar historias y desarrollar personajes con intuición narrativa.
“Los actores siempre serán la cara visible de las producciones audiovisuales. Y ello explica que sean noticia, es parte de su rol y el aporte que hacen al género”.
Dice que el trabajo del guionista ha ido poco a poco tomando espacio frente al público y los medios. “Han ido apareciendo como autores y han ido depurando su lenguaje. No hay que olvidar que series y teleseries son productos de una industria; son los canales los que deciden poner en pantalla ciertos temas y cómo ponerlos”.
Y agrega: “No hay un guionista genio que haga lo que quiera en la pantalla. Como producto de mercado, en este trabajo rigen las leyes de la oferta y la demanda. Dentro de este espacio juega el guionista; entenderlo evita bastantes frustraciones”.
“Permanecemos en un limbo extraño”
Estas frustraciones, Luis Guzmán se las toma con humor. Dice que más allá de los personajes y tramas, del capítulo o los diálogos, armados por los guionistas, existe “la repasada final” de los jefes y, finalmente, el momento en que el guión es mandado a los ejecutivos de televisión, “que se dedican a destrozarlo”.
Dice que falta entender que lo único esencial de la serie es al autor: “Sin él, no hay producto. Pueden cambiar los directores, actores y ejecutivos, pero sin un «creador», no hay serie, así de simple. La cosa va cambiando poco a poco, pero estamos a años luz de Estados Unidos, donde el autor es el dueño del producto: él decide todo lo que pasa en la serie”.
Nona Fernández reconoce: “Los guionistas somos como fantasmas, como ánimas que hablamos a través de los actores, que dirigimos los hilos de la historia, que finalmente damos un punto de vista sobre un tema, sobre una realidad, sobre lo que sea, y movilizamos con eso a equipos completos. Pese a eso, que no es menor, salvo algunas excepciones, la gente no tiene idea que existimos. Permanecemos en un limbo extraño, jugando a las escondidas. Ni los actores saben muchas veces quiénes son los escritores que están detrás de su vida de ficción”.
LOS SEIS HITOS QUE MARCAN LA PRIMERA DÉCADA DE LAS ORQUESTAS JUVENILES E INFANTILES
300 orquestas y 10.000 niños involucrados. Cifras que demuestran que la música “debería ser más importante que el fútbol”, como insiste Maritza Parada, directora de la Fundación. Este miércoles celebran un concierto aniversario de la institución fundada por Luisa Durán de Lagos el 2001 y que, actualmente, preside Cecilia Morel de Piñera.
Por J.C. Ramírez Figueroa para La Segunda, 21 de junio 2011
Rescatar un proyecto único en Sudamérica
En los años sesenta, Jorge Peña Hen comenzó a trabajar con pequeñas orquestas formadas por niños. Su plan era rescatarlos de la pobreza a través de una formación integral, desde la entrega de instrumentos hasta el apoyo vocacional. Un trabajo único en el continente que influyó profundamente en Venezuela (ver recuadro). Tras su muerte en 1973 su proyecto quedó trunco.
En 1992 se inició un programa de orquestas que capacitó a profesores de distintas ciudades del país para que pudieran armar sus propias agrupaciones. Hasta que, finalmente, el 2001, durante el gobierno de Ricardo Lagos se creó la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile. Su primera presidenta fue Luisa Duránde Lagos . Actualmente hay más de 300 orquestas en el país y cerca de 10.000 niños involucrados. Es presidida por Cecilia Morel de Piñera.
Tomando la matriz de Peña, la experiencia venezolana y el sello de Fernando Rosas , el programa de orquestas ha logrado una gran atención de los medios y el público.
Demostrar que la música es para todos
“Ya no es extraño ver a un joven con un instrumento en la calle. Y que no una guitarra”, dice Felipe Hidalgo , director de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Regional de Santiago. “Ese es un cambio importante. Los músicos son visibles, la gente los conoce, tocan mucho en sus localidades”.
Hidalgo, junto a José Luis Domínguez -director de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil- ensayan en compañía de sus muchachos en Balmaceda 1301, al costado de la Estación Mapocho.
Donde antes la gente se bajaba de los trenes, ahora está repleto de violioncellos, percusiones, amplificadores, un piano, atriles.
La gracia de estas orquestas es que, desde su refundación el 2001, han sido capaces de atraer a niños que no tenían una formación musical convencional y los han convertido en músicos de alto nivel. Al punto que muchos se han ido a estudiar al extranjero o han integrado orquestas profesionales. Un ejemplo emblemático es la orquesta de Curanilahue.
Vencer la resistencia paterna
Felipe Hidalgo cuenta que uno de los grandes “enemigos” de los músicos son los papás. “Hay muchas historias de niños que deben esconder los instrumentos en la casa de los vecinos, porque los papás desconfían. El padre, básicamente, que no puede entender que la música puede ser una profesión. A diferencia del fútbol”, explica.
Las peleas entre los jóvenes músicos y los papás no son menores. Hidalgo opina que “al ser Chile un país autoritario y castigador” no se valoran procesos lentos y que requieren práctica. “Si te sacas un uno te pegan. No te incitan a estudiar para superarte”.
El director es incluso más gráfico: “Nosotros trabajamos mucho con gente de escasos recursos. Y en las poblaciones se valora más al «vivo», el que «está parado en la calle». Estar en la casa ensayando es mal visto”.
Encuentros nacionales, concursos y el trabajo musical intenso
Cada año, en distintas ciudades, se celebran los Encuentros Nacionales de Orquestas Juveniles. Allá los músicos se conocen, tocan juntos, salen y comprueban que no están solos en este camino.
Esto forma parte de las actividades que realiza la Fundación de Orquestas Juveniles: becas, cursos de instrumentos (con material educativo), estudios en el extranjero, concursos de ejecución instrumental y de creación de orquestas.
Se espera que, para octubre, millares de niños ya adolescentes -con sus respectivos instrumentos- desfilen desde la Plaza de Armas hasta La Moneda, durante el encuentro que se celebrará este año en Santiago.
Descentralizar la música
Cecilia Morel de Piñera, presidenta de la Fundación de Orquestas Juveniles de Chile, destaca cómo en diez años la música se ha expandido y desarrollado más allá de Santiago. “Hemos logrado descentralizar este hermoso patrimonio y llevar las orquestas sinfónicas a todo Chile. Hoy cada región cuenta con una”.
En cuanto al apoyo a los jóvenes músicos, donde las becas han aumentado de 892 el 2009 a 1.306 en el presente año.
“Mi gran sueño es que en el futuro la calidad musical de los niños y los jóvenes que participan en las orquestas pueda trascender las fronteras y conocerse en otros países del mundo”, dice.
Demostrar que la música “no duele”
“Me encantaría que la música sea más importante que el fútbol”, reconoce Maritza Parada , directora ejecutiva de la fundación.
Las tareas que se vienen son básicamente capacitar y fortalecer las orquestas en todo el país. “Que ningún niño deje de ir por problemas económicos”.
El problema -y desafío- de las agrupaciones musicales es enfrentarse a ambientes donde la cultura no es lo suficientemente valorada. “Eso es un trabajo que parte en la casa y el colegio. Crear una necesidad en el espíritu. La música no duele. Lo que duele, en verdad, es la carencia de ella”.
Y para festejarlo, este miércoles 22 a las 19.30 hrs. se realizará el Concierto Aniversario en el Teatro Escuela de Carabineros (Antonio Varas 1842, Providencia). Allí la Sinfónica Nacional Juvenil y la Sinfónica Estudiantil Metropolitana interpretarán piezas de Rossini, Händel, Sibelius y Bernstein, entre otros.
El ejemplo venezolano que visitará Chile
“Aquí tienen más orquestas que en Austria”, se sorprendía Gastón Fournier-Facio, director de La Scala de Milán, durante una visita a Venezuela en febrero. El maestro José Antonio Abreu, inspirado en el ejemplo de Peña Hen, desarrolló un sistema de Orquestas Juveniles reconocido en el mundo entero por su excelencia. El mejor ejemplo es Gustavo Dudamel (en la foto), un músico y director de 30 años calificado como “genio” y “salvador de la música caribeña”. Actualmente dirige tres orquestas: la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, la Sinfónica de Gotemburgo y la Filarmónica de Los Angeles. El público queda con la boca abierta por su energía tropical. El 29 de este mes se presentará en el Teatro Municipal de Santiago junto a la Sinfónica Simón Bolívar y el mismo Antonio
LOS 8 SECRETOS DEL DESPEGUE DE LAS EDITORIALES INDEPENDIENTES EN CHILE
5.107 libros se publicaron el año pasado en Chile. 645 más que el 2009. Y el salto, según datos de la Cámara Chilena del Libro, es sostenido y viene especialmente de los editores independientes. Trabajo a pulso, rescate de escritores inéditos (u olvidados), mucha pasión y rapidez para solucionar problemas serían las claves para la explosión independiente.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Plaza Cultura de La Segunda, 19 de mayo 2011
1 Usar internet para “visibilizar” a sus autores
“Las grandes editoriales no se quieren quemar con nada, dejando así muchas creaciones de lado. En ese contexto, las independientes crean una oportunidad de reconocimiento que, en el sistema establecido, sólo ocurre a cuentagotas”, afirma Diego Alamos, de Chancacazo.
Para él, el gran problema es hacer visibles a los autores y sus obras. “Las otras (editoriales) tienen el camino hecho. Nosotros, en cambio, plantamos entre las piedras”.
Sin embargo, uno de sus títulos, “Geografía de lo inútil”, de Matías Correa, logró hacerse un espacio, especialmente en internet. La novela —que recrea un sur de Chile tan extraño como paranoico en sus personajes— fue reseñada primero en los blogs o web literarias mucho antes que en la prensa “establecida”. Además, se sortearon ejemplares por internet con gran participación del público.
“Hoy en día, muchísimas personas ocupan computador, abren mails, ven páginas, tienen cuenta en los sitios sociales de internet, y como nosotros tenemos un espacio allí, hay personas que se encuentran con nuestra señal, donde promocionamos lo que sale de la editorial”.
2 Publicar los libros que quieres
En un principio, la editorial Hueders primero distribuía a otras editoriales independientes. Mexicanas y españolas, básicamente. Hasta que decidieron rescatar un libro perdido y fundamental para ellos: “La sociedad contra el Estado”, de Pierre Clastres. Consiguieron los derechos, hablaron con la traductora (Ana Pizarro) que les cedió los derechos y lo publicaron el año pasado.
“Lo mejor de tener una editorial independiente es poder hacer los libros que quieres. Lo peor es la precariedad económica”, explica la editora Marcela Fuentealba, editora.
Junto a la diseñadora Inés Picchetti y la “buena voluntad” de amigos han logrado editar libros únicos como “Compases al amanecer”, de Germán Marín, el cómic “Montaña Bazofia”, protagonizado por los títeres de la serie “31 minutos”, e incluso una revista: “Hueders Libros y Lecturas”, que se repartió gratis en librerías. Un proyecto “en reposo” que está disponible en su blog.
3 Armar un catálogo
Para Marcelo Montecinos, de Calabaza del diablo, lo mejor de montar un sello editorial es construir un modo de trabajo que tiene que ver con intereses, políticas y formas de leer la sociedad propios. “Y en el largo plazo, con la posibilidad de ir construyendo un catálogo único, en nuestro caso, con más de sesenta títulos. Todo esto se convierte en una propuesta de lectura para un medio literario que ha demostrado ser hegemónico”, dice.
Su producción es alta: acaban de editar “Durazno Reverdeciente”, una novela de Dalia Rosetti, y “Vida y muerte del doctor Martín Gambarotta”, de Gonzalo León.
“En el fondo es una lucha diaria y estar en este lugar no deja de tener una cuota de aventura que lo hace excitante, heroico en ocasiones”, explica.
4 Jugársela por escritores “desconocidos” o jóvenes
Hueders publicará la primera novela-autobiografía de Sebastián Olivero, “un joven talento chileno que tiene la rara cualidad de unir el humor con la honestidad”, asegura la editora. Se llama “Un año en el budismo ? tibetano”.
“Las pocas publicaciones que hemos hecho son libros que queríamos leer y no estaban. Obviamente son textos que nos gustan y nos parecen valiosos. En el caso de Olivero, nos parece bueno apostar por un completo desconocido. Y nos importa que los libros sean bonitos, lo mejor hechos posible, y a un precio razonable”, dice Fuentealba.
Otro referente es Das Kapital, que logró ser un suceso entre los lectores jóvenes gracias a “Canciones punk para señoritas autodestructivas”, de Daniel Hidalgo. Organizaron un lanzamiento en Valparaíso, prepararon un video en YouTube y hasta cedieron un cuento para ser descargado libremente.
5 Jamás ver el libro como una mercancía
Gonzalo Badal, de Ocho Libros, defiende la posición de los independientes en la sociedad de mercado. “No podemos mirar al libro sólo como una mercancía, pues terminaríamos haciendo sólo best sellers o libros de autoayuda, lo que implica seguir las pautas del mercado. La construcción de nuestro catálogo pasa primero por esta coherencia esencial y, dentro de esto, formulamos un modelo de negocio o de financiamiento que sea lo más sustentable posible”.
6 Encontrar un público y satisfacerlo
Para Badal, encontrar un público con intereses específicos en un nicho es fundamental, “especialmente cuando se está comenzando”. Ocho Libros se ha caracterizado por rescatar la memoria gráfica nacional, con títulos que abarcan desde fotografías de exiliados en Suecia hasta compilaciones con volantes o grafitis de las protestas ochenteras.
“Ahora estamos ingresando a un mundo desconocido que son las novelas gráficas y cómics. Por ahora sólo tenemos un par de publicaciones: «Trauko. Tributo 21 años» y la novela gráfica «Rokunga»”.
El próximo evento tendrá lugar en el Museo Nacional de Bellas Artes el próximo 30 de junio: el lanzamiento del libro “Horizontes y abismos”, que reúne la obra de la artista nacional Virginia Huneeus y que contó con la colaboración del investigador y curador Gonzalo Leiva.
7 Intuición y diseño editorial
Para Berta Concha, de Liberalia, el atractivo de diseñar un proyecto independiente es “hacer tangible lo intangible”, recurriendo a la intuición para armar el catálogo (reconociendo las carencias de temáticas del mercado nacional), el oficio (la corrección de texto, tipografía, diseño o encuadernaciones) y la convicción de que hay que invertir dinero y emplear mano de obra.
8 Aprender a enfrentar los riesgos económicos
Para Concha, “lo peor son los riesgos económicos y las pocas librerías, los pocos lectores, el 19% de IVA, la puerilización del conocimiento y la escasa cultura del libro que afecta a Chile”, acusa.
Ella sabe del tema en profundidad: tras conocer el tejido de la industria en México, Estados Unidos y España, decidió montar la editorial. Pero tuvo que pasar más de una década dando vuelta “la cadena del libro”, incluyendo bibliotecas, distribuidoras y librerías.
Liberalia editará cinco libros-álbum en su colección infantil “Pimpirigallo” e inaugurará su colección “Prosa & política” (como el nombre de su librería). Acaba de aparecer “Subterra”, una tremenda adaptación de la ilustradora Luisa Rivera del clásico de Baldomero Lillo.
“Creo que en Chile es muy poco posible vivir de ser editor independiente, a menos que te apoyes en otros quehaceres afines, como tener una imprenta, distribuir exitosamente libros de sellos estratégicos, sobre todo para finalidades de educación, tener una profesión o jubilación o beca paterna o tener una pareja afortunada”, concluye.
¡PAULMANÍA!

Con 68 años y una carrera que jamás ha podido desligarse de Los Beatles, Paul Mc Cartney regresa a Chile el 11 de mayo en el Estadio Nacional. ¿Pero por qué deberíamos verlo? Acá exploramos cuatro razones que confirman por qué es uno de los grandes del rock. Y no necesariamente por sus baladas más conocidas.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Artes y Letras, 10 de abril 2011
Un debate clásico de la “rock-ficción” es qué habría pasado si Mc Cartney (1942, Liverpool) hubiera muerto en lugar de Lennon. ¿Cómo sería recordado? ¿Se le reconocería como el vanguardista y lider de los Beatles que efectivamente fue a fines de los sesenta? ¿Cual sería su sello personal, si John quedó para la posteridad como “el pacifista”?
Pero, en ese guión casi perfecto que fueron Los Beatles, a Mc Cartney le tocó el papel de ser el Beatle más vivo. El que tuvo más actividad musical, hasta ahora. El más feliz de haber formado parte de la banda. Y por ende, a merced de fans polarizados que insisten en el mismo ataque que Lennon le hizo en “How do you sleep” (1971): “la única cosa que hiciste fue Yesterday”.
Aunque la frase -escrita cuando el abrupto final del grupo estaba demasiado fresco- era velada y sin nombrar al destinatario, era evidente la referencia. “Yesterday” (1965) fue el primer hit compuesto, trabajado y grabado por Paul sin pedirle ayuda a ningún otro Beatle. Una canción tan melódica, dulce y no-rockera que terminaría potenciando la imagen que muchos tienen en la actualidad: Un Mc Cartney “blando” y apto para todo público.
¿Es tan así? Ahora que se acerca por segunda vez al país, el 11 de mayo en el Estadio Nacional (la primera fue en 1993) es bueno recordar las verdaderas razones que lo han convertido a “Macca” (abreviación anglosajona, ya casi oficializada en nuestro país) en un músico imprescindible.
PRIMER BAJISTA MELÓDICO DEL ROCK.
A principios de los sesenta, cuando tocaban en clubes de Hamburgo y Liverpool, Paul era feliz tocando rock and roll con la guitarra y , luego, el piano. Pero tras la partida -y posterior fallecimiento- del bajista estable (Stuart Sutcliffe), no le quedó más remedio que asumir las cuatro cuerdas. Al no tener formación, empezó intuitivamente a tocar melodías y “floreos” en un Hofner barato con forma de violín.
“Como zurdo, me gustaba que fuera simétrico. Además era tan ligero que lo tratabas como una guitarra. Descubrí que era mas melódico que la mayoría de los bajistas porque era capaz de tocar muchas notas altas. Como mis canciones son melódicas, pensaba que era bueno no tocar tantas notas bajas. Este estilo lo adopté firmemente”, reconocería.
Después se pasaría a un Rickenbaker 4001 que terminaría por sellar su estilo, reconocido por instrumentistas y revistas especializadas como El Musiquero: armar con el bajo auténticas melodías paralelas a la principal. Es cosa de escucharlo en el Revolver, con Wings o sus discos solistas. Esto lo ha convertido, según un ranking de la revista más generalista Rolling Stone como uno de los 3 mejores bajistas de la historia del rock.
VANGUARDISTA.
A fines de 1966 el resto de los Beatles no quería más guerra. Las críticas de Lennon a la religión organizada, la confusa gira por Filipinas (donde fueron prácticamente secuestrados por la dictadura de Ferdinand Marcos), el matrimonio, los proyectos artísticos personales y la sob reexposición, hicieron que la banda se tomara un receso. Sólo Paul, aun soltero, vivía a fondo la efervecencia cultural londinense.
Había visto en vivo a Pink Floyd, sabía de la existencia de V elvet Underground, profundizando técnicas de grabación con loops y cintas en reversa (ya usadas en Revolver) y tenía el suficiente humor como para hacer un disco donde la banda jugara a ser otras personas. Antes que cerrara el año tenía a la banda de vuelta grabando el Sgt Pepper´s Lonely Hearts Club Band que incluiría sus inquietudes sónicas: orquesta sinfónica tocando caóticamente, sonidos de animales, pegar dos canciones sin pausa siquiera, mezclar Bach con music-hall, tocar más “pesado”.
Habrá errado comercialmente (la película televisiva “Magical Mistery Tour” fue un fracaso) o habrá sido déspota (en la etapa de Let it be), pero es innegable que llevó la batuta en la etapa final. Y no se le pasa: sin saber leer música ha explorado la música docta: Liverpool Oratorio (1991), el poema sinfónico Standing stone (1997) o Ecce Cor Meum (2006).
También hace música electrónica y experimental junto a Martin Glover (Youth) con el pseudónimo The Fireman y se codea con nuevos productores como Nigel Godrich para grabar el celebrado Chaos and Creation in the Backyard (2005)
ROCKERO.
“Se dice muy a la ligera: esta canción es de John, ésta de Paul. Paul hace baladas, John los temas rockeros. John es el duro, Paul es el blando. Todo eso es una falacia” se defendía el músico. Y es verdad: aunque en los créditos figuran siempre ambos, hay una creencia en torno a quien es “dueño” de la canción.

Sin embargo, investigando cómo fueron compuestas -hay una extensa bibliografía, donde destaca: “Revolución en la cabeza” (1994, Ian Mc Donald) y “The Compleat Beatles Recording Session” (1988, Marc Lewisohn)- Mc Cartney ha hecho intensos aportes al rock.
Por ejemplo, “Paperback writer” una irónica historia sobre un aficionado a la literatura (¿referencia a John?) con un sonido garage, armonías de voces y un riff demoledor. Miles Davis recién ahí puso atencion a la banda. “Helter skelter”, nacida tras leer una entrevista donde Pete Townshend (The Who) aseguraba “I can see for miles” era la canción más heavy de la historia. Paul les respondió con esta caótica pieza proto-punk. Y un tercer botón de muestra: “Live and let die” (1973) que sólo la versión de Guns n`Roses activaría el rock que llevaba latente.
DULCE Y ENIGMÁTICO.
Pero tampoco hay que engañarse: Mc Cartney no puede evitar las grandes orquestaciones, los pianos melancólicos, las influencias de la era pre-rock and roll, la melodía amable que es imposible sacar de la cabeza. Durante el periodo 1965-1967, Brian Wilson de los Beach Boys era el único capaz de competir con él.
Su carrera solista es bastante coherente, con hits regulares, con su banda Wings (1971-1981) o solista y en todos los tonos: para todo público (“Uncle Albert/Admiral Halsey”, 1971), romántico (“My love”, 1972), progresivos (“Jet”, 1973), pop (“Band on the run”, 1974), bailable (“Coming up”, 1980), rock adulto (“Hope of deliverance, 1993) o folk (“Dance tonight”, 1997).
Pero trás esta carrera de exito se oculta alguien que no conocemos tan bien, aunque lo pareciera. Alguien capaz de resucitar públicamente tras una vida como Beatle, una detención por portar marihuana en Japón en 1980, la muerte de su amada Linda (1998), varias batallas ambientalistas, un escandaloso divorcio con Heather Mills (¡justo cuando cumplía 64 años, como su famosa canción!) o -lo más increíble- el rumor de que habría muerto en un accidente automovilistico 1966 en base a pruebas desacreditadas (su supuesto doble, William Campbell nunca existió) y otras que, nunca sabremos si fueron puestas a propósito. Como por ejemplo, la corona de flores con forma de bajo en la tapa del Sgt Pepper´s. Claro que al bueno de Paul no le quedó otra que reirse y decir: “¡Estoy seguro que sigo vivo!”.
Su show en Chile. Independiente de la polémica por las entradas millonarias que permiten ver hasta su prueba de sonido, hay al menos un importante stock para galería a un precio de $28.000 y cancha a $44.000. El “Up and coming tour” se centrará en su material Beatle. En sus shows de Buenos Aires de noviembre, por ejemplo tocó desde hits como “And i love here”, “Hey Jude” o “Let it be” hasta piezas que no fueron single de discos como Rubber Soul (“I looking through you”) o Revolver (“Got yo get you into my life”). Incluso rockeará con “Helter Skelter”. También cobrará importancia el recientemente remasterizado disco de Wings “Band on the run” (1973), considerado su obra maestra post-Beatles.
LA TIGRESA DEL ORIENTE: “¡SOY FELIZ HACIENDO ESTO!”
La célebre cantante de cumbia peruana se presentará este fin de semana en Santiago y Valparaíso. Humilde, a pesar del revuelo provocado por sus videos, tiene bien claro que lo suyo es un personaje.
Por J.C. Ramírez Figueroa para La Segunda, 31 de marzo 2011
Cuando Judith Bustos Ahuite (Iquitos, 1944), conocida universalmente como la Tigresa del Oriente, cruza la puerta del Hotel Asturias, los transeúntes de Plaza Italia se quedan mirándola asombrados.
Está vestida exactamente como en sus comentadísimos videos colgados a internet: melena rubia, malla de tela brillante “cameleónica”, uñas rojas y tacos de 12 centímetros.
Una estética felina que ha disparado la fama de esta cantante de cumbias: “Nuevo amanecer”, su primer hit de 2007, sumó 14 millones de visitas en Youtube. Esto la ha hecho conceder decenas de entrevistas, presentarse en televisión (en una incluso abofeteó a un animador que se había burlado de su arte) y grabar tres discos (el último se llama “Fiesta Felina”). Además de su intensa agenda de shows en países comoVenezuela, México, Argentina y Chile tiene planificada una gira a Israel.
La Tigresa llegó esta madrugada a Santiago. Tras arreglarse durante largo rato, baja sonriente junto a su tímido maquillador. Posa para las fotos, feliz de la vida. Luego de esquivar las miradas se sube al auto con dirección a Canal 13: estará de invitada en “Bienvenidos”.
Acá se presentará este viernes a las 22 horas en El Clan de Bellavista, en un show calificado de “íntimo”. El sábado será por partida doble: a las 00:00 en El Huevo de Valparaíso y en la Blondie a las 3 de la mañana.
“Estoy súper contenta. Emocionada. No aguanto la hora de hacer el show y dar lo mejor de mí a los hermanos chilenos”, dice.
“Nunca quise ser famosa; hice el video para darme el gusto”
—¿Vienes con banda?
—Ahora vengo sola. Me subiré al escenario, me pondrán unas bases y cantaré. Allá tengo mi grupo: Los Tigrillos del Ritmo Caliente. Pero, lamentablemente no se pudo traer.
—¿Cuándo te diste cuenta que con la Tigresa había nacido un personaje que podría tener éxito?
—Primero hice canciones para mí. Siempre como jugando. Me grababa, alguien ponía la música y listo. Ni siquiera sabía que era compositora, pero desde jovencita siempre había querido cantar. Lo consulté con mis dos hijas. “Dále mamita”, me dijeron. Me inventé el nombre artístico. Y como nací en la selva, porque mi padre había sido contratado para trabajar el caucho y me tuvieron ahí, se me ocurrió ser una tigresa. Todo el traje lo hice yo.
—El video vino después, entonces…
—Nunca quise ser famosa; lo hice para darme el gusto, ya que no había podido hacerlo de jovencita. Lo hicimos en la selva, en un zoológico. Me asusté cuando me pusieron una anaconda en el cuello, pero después me explicaron que eso era peor, así que tuve que quedarme tranquila. Yo nunca supe que editaron el video y lo subieron a Youtube hasta que empezaron a llamarme y felicitarme.
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—¿Influyó en la creación de La Tigresa que hayas trabajado en la televisión?
— Sí. Porque yo, como estilista, siempre he trabajado detrás de las cámara. Y mirando este ambiente, he podido desarrollarme cuando me tocó a mí enfrentar la grabación de los videos.
—Sabemos que estás casada. ¿Qué opina tu marido de que seas una celebridad continental?
— Ehh, en verdad no estamos tan cercanos ahora. Tú sabes cómo funcionan las parejas…
—¿Algún secreto para mantenerse saludable a pesar del paso de los años?
—Es que a estas alturas, la edad ya no importa. No vale la pena pensar en eso. Mientras Dios me sigua ayudando con este poquito de talento, seguiré haciéndolo. Aunque no me creo ni cantante ni que quiero agradar a todo el mundo. ¡Soy feliz haciendo esto!
—¿Es cierto que te han amenazado de muerte?
—Uyy. Fue muy fuerte. Pienso que hay mucha gente de la farándula de mi país que tienen envidia. Si yo te contara la cantidad de anécdotas e historias que tengo…
Foto: Ismael Muñoz
EL HORROR, EL HORROR

¿No será la violenta rabia contra los “provocadores” que supuestamente se alegraban de que “murieran delincuentes”, una reacción defensiva por encontrarles la razón?
Porque, si estos progresistas valoraran tanto la vida humana, no tendríamos un país con los vinculos sociales-políticos-civiles destruídos.
Y si nuestra estructura es tecnocrática, capitalista y ultraliberal… ¿qué otra supestructura “mental” podrían tener estos guerrilleros web?










