Adventureland o Ese Persistente Engaño Nerd.


Pobre Lou Reed, por culpa de Trainspotting, convertido en una referencia del indie mainstream americano.
SI LOS SUPERHÉROES son un producto judío, ¿por qué no podían serlo también los nerds?. Al menos, eso insinuó Ted Nugent -no confundir con el guitarrista con apellido de betún- en Sound of Young America, presentando su libro de ensayos American Nerd: The History Of My People. Según lo que pude entender, los nerds en el cine responden a la figura de héroe compensatorio. Los descendientes de los judíos centroeuropeos heredaron un caracter, humor y cultura que hasta hoy choca con la America blanca, anglosajona y protestante. Y esa fricción hace que los descendientes de los primeros se aislen en los productos culturales o dispositivos tecnológicos (desde coleccionar discos a programación html) y los segundos se rían de estos extraños tipos de pelo risado, nerviosos y que hablan hasta por los codos. Lo nerd como resistencia social entre la torpeza, irreverencia y cultura pop. De ahí la singularidad del stand up comedy.
Me parecío una tesis impecable.






















