Los Coléricos – ”Luces del puerto” (2008, autoedición)
Entre la parodia beatle bunkeriana y las canciones que detienen el planeta.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 12 de diciembre 2008
Es innegable que buena parte del rock nacional mira a los ’60. El Fome (1997) de Los Tres, la discografía de Los Bunkers y los proyectos de Álvaro Henríquez cristalizaron un período completo. Entre la Nueva Ola, el Mersey Beat y la efervescencia mod. De ahí vienen Los Coléricos y su Luces del puerto (2008). El disco, que demoró tres años en gestarse, homenajea intuitivamente la búsqueda de “la mejor canción jamás compuesta por los Beatles”. Un género en sí mismo, desarrollado por héroes del power pop como The Smithereens y Badfinger, pero masificado por el glam de David Bowie y la relectura britpop.
Así, por ejemplo, “Chascona, chascona” recuerda tanto al “Revolution” Beatle, como el famoso “All the young dudes” (Mott The Hopple) y “Ayer” de Santos Dumont. El coro es casi perfecto y se enriquece con una sección de vientos muy 1967. O “Mi jardín”, otra canción cumbre que gracias a sus guitarras a lo Noel Gallagher (inspirado evidentemente en Mick Ronson de los Spiders from Mars) suena como un gran estribillo. Sin embargo cuando el disco se encamina en torno a los “influenciados” pierde toda la fuerza cancionera. “Es la moda” es un ejercicio de estilo basado en Pettinellis, con los mismos tics y recursos instrumentales. “El rey feo”, que parece una reescritura de “Las cosas que cambié y dejé por ti” de Los Bunkers y cuya letra dice “Ser tan linda te hace daño / porque el feo aquí soy yo”. En “Olvida la tregua”, pasan de un recurrente rock pentatónico a un quiebre reposado que no va a ninguna parte.
Ésa es la paradoja: cuando la banda se ancla y se encierra en años que se caracterizaron por su rupturismo y evolución. Basta hacer un ejercicio de discografía comparada para ver que meses después de los himnos psicodélicos McCartney ya estaba haciendo folk o rock pesado. O tras el rock and roll salvaje de “You really got me”, Ray Davies llorando por una Inglaterra perdida junto al clavecín barroco. O los Stones volcándose al bluegrass y el gospel. Aclaremos que, Luces del puerto es un disco correcto y que sobretodo permite “graduar” las canciones que vienen tocando en vivo hace años. Lo interesante vendrá en su segundo disco, donde veremos qué harán con esta música que escuchaban desde chicos. Porque a veces es mejor “volver al futuro”. O tomar caminos como el anunciado en su single “Calas blancas” que lleva el órgano y trémolo popularizado por Pettinellis mucho más alla y va volviéndose una excelente canción. A ver qué pasa en su segunda entrega.
Los Coléricos / ”Luces del puerto” (2008, autoedición)
1. Amor explotado, 2. Baja alianza, 3. Calas blancas, 4. Chascona, chascona, 5. El rey feo, 6. Enfermo (lo poco que doy), 7. Es la moda, 8. Mi jardín (mañana te odiaré), 9. No basta para mí, 10. Olvida la tregua.
Músicos: Francisco Vargas Garrido (voz y guitarra), Pablo Belmar Henríquez (guitarra y coros), Jorge Mercado Pino ( bajo, órgano y coros), J.P. Ramírez Herrera (batería y coros).