Ausencias
Entel miente. No se me ha recargado el celular. Cuando agarro línea, hablo con Daniela, mi novia.
Dice que ya está cansada de las réplicas.
Y de la “mirada periodística santiaguina” que ve todo esto como un espectáculo.
Que tristeza.
Entel miente. No se me ha recargado el celular. Cuando agarro línea, hablo con Daniela, mi novia.
Dice que ya está cansada de las réplicas.
Y de la “mirada periodística santiaguina” que ve todo esto como un espectáculo.
Que tristeza.
Si no fuera por Christian Sottolichio un ex compañero de la Universidad, jamás hubiese podido llegar a Higueras, Talcahuano. Me lo topé en el chat de Facebook -nunca me meto- y se enteró de los tres días que llevaba tirado en la cama, aterrado por lo que me informaba el search twitter (“Están violando en Higueras”, “Talcahuano desapareció”, “Milicos imponen ley marcial”).
Un familiar de él era vecino mío y me trajo en auto. Sino recién ahora sabría de mi familia.
Llegamos el martes desde la carretera que pasa por Penco y vimos los bancos de arena, barcos varados y el ambiente enrarecido de Talcahuano, antes de llegar al mall -que está tal como lo recordaba y acelerar hacia Higueras. Fuimos de los primeros en llegar desde Santiago.
Si bien la autopista no presentaba la “destrucción total” que me armé en la cabeza a partir de las pocas noticias de mi ciudad en la prensa e internet, algo raro había en el aire. Obvio, si hace apenas tres días una ola de cinco metros cargada de barcos, cajas, petróleo y peces pasó por aquí.
Cuando doblamos, entre las pozas de agua de mar, y entramos a mi barrio me urgí tanto, que me bajé del auto prácticamente en movimiento. Sin saber nada de mi casa, sin haber dormido, cagado de susto.
Justo, pero justo, estaba mi amigo Igor que vino a preguntar por mí.
Después aparecieron mis papás llorando.
La casa, aun en pie.
Recién ahi quedé tranquilo.
Ahora vamos a los apuntes.
1. Higueras, Talcahuano es un Oasis. El maremoto -¿a alguien aun le quedan dudas de qué lo fue?- no alcanzó a llegar. Las casas siguen todas en pie. El Estadio de Huachipato está OK. Aunque recién llegó la luz e internet, aun no hay agua. Hay que armarse de botellas para ir a pelearla.
2. Todas las noches hay balazos. Mi padre que fue reservista, me explica que primero vienen las metralleta y luego las pistolas. Afortunadamente, el barrio está organizado y se encienden barricadas y se organizan rondas de vecinos. Incluso hay un loco que da vueltas en moto. Todavía no hay luz en la calle. Hasta estrellas fugaces se ven.
3. Las replicas son fuertes y se suceden prácticamente cada cinco minutos. Hoy fueron grandes. 6,6 grados. Es imposible dormir. Mis papás se quedaron sentados frente a la casa, a las siete de la mañana cuidando.
4. Radio Biobío, fundamental. La de Conce, claro. Si bien hay mucha conspiranoia -¿un haarp?, ¿Bill Gates monitoreando, de ahi su extraña visita a Chile la semana pasada? ¿un plan demente de Piñera a lo Ozymandias? ¿Una jugada comunicacional para olvidar la mala gestión de la Concertación desviandola a los saqueos?. La otra radio que llega es la ADN no puede dejar de ocultar su filiacion a la sociedad del espectáculo. Tal como la espantosa cobertura de TVN Y CANAL 13, con imágenes “para llorar” y musiquita dramática de fondo. Temas graves, como la lentitud de reacción del gobierno, las salidas sinsentido de Piñera, los llamados a la uniudad y calma de Bachelet (¿nadie se ha dado cuenta que sólo cuando habla en inglés, deja de sonar a vieja drogada?) son ignorados alegremente por los medios. La Biobío local en cambio, informa, conecta, y puede estar ocho horas produciendo contenidos, conectando gente, cuestionando la situación, sin tener nada que ver con la información central de Santiago. Ah, y hasta ayer se escuchaban radios de Mendoza.
5. Rumores e historias escuchados a vecinos, familiares, gente en la calle.
-La segunda noche civiles ajusticiaron a una pandilla entera que venían a saquear casas.
-En la población San Marcos entraron jaibas y pescados a las casas.
-Hay muertos dentro de las casas. De ahí el mal olor que aumenta allá, en plenas poblaciones de Talcahuano
6. El miércoles me fui a ver Talcahuano. Efectivamente, hay containers en la avenida del mar (es decir, a una cuadra de la bahía), casas destrozadas donde solo dejaron los diplomas pegados a la pared, gente disfrazada de bomberos robando harina, gente ARRIBA de un container en el agua sacando cosas (desde harina de pescado a aceite), tipos que se meten al mercado (destruído) sacando botellas de bebida, BARCOS en la avenida Colón, camiones dado vuelta. Es peor de lo que lo cuentan. PERO OJO, si no fuera por esas tres cuadras paralelas a la bahía que se destruyeron (mayormente bodegas y tiendas) habría sido peor. En la calle hay zapatos nuevos, muñecos, afiches, cuadernos. Horrible.
7. Recién hoy empezaron a funcionar las primeras micros de Higueras a Concepción. 380 pesos.
7. Contradictoriamente, la gente está “bien”. Con bastante hambre. Pero aguantando. Los vecinos nos ayudamos como podemos.
8. Veo que en Santiago, no se han enterado de nada y todo sigue normal. Eso es un tema que me afecta: me han llegado mails de conocidos pidiendo que les promocione un recital (!!!)
Recién, pero recién acaba de llegarme internet.
Ayer llegó la luz.
Seguimos sin agua.
Pronto algunos apuntes y fotos sobre la situación en Thno.
Pero antes: que increíble. En Santiago esto es un mundo paralelo. La espectacularización de la tragedia, es un asco. Más que los saqueos.
Intentaré despachar por acá.
“Landed” – Ben Folds (2005)
escuchar mas canciones con piano »
“I go to sleep” – Ray Davies/The Kinks (1965)
“Nothing on my way” – Keane (2006)
“Bennie and the jets” – Elton John/Bernie Taupin (1974)
“Year of the cat” - Al Stewart (1976)
Vadim Vidal hablando pestes de mí.
Sólo leería reportes de Viña hechos por @coolguitarboy about 7 hours ago
por favor, no deje de seguir a @coolguitarboy , el único periodista gonzo de chile. el oneliner con patas about 7 hours ago


Pobre Lou Reed, por culpa de Trainspotting, convertido en una referencia del indie mainstream americano.
SI LOS SUPERHÉROES son un producto judío, ¿por qué no podían serlo también los nerds?. Al menos, eso insinuó Ted Nugent -no confundir con el guitarrista con apellido de betún- en Sound of Young America, presentando su libro de ensayos American Nerd: The History Of My People. Según lo que pude entender, los nerds en el cine responden a la figura de héroe compensatorio. Los descendientes de los judíos centroeuropeos heredaron un caracter, humor y cultura que hasta hoy choca con la America blanca, anglosajona y protestante. Y esa fricción hace que los descendientes de los primeros se aislen en los productos culturales o dispositivos tecnológicos (desde coleccionar discos a programación html) y los segundos se rían de estos extraños tipos de pelo risado, nerviosos y que hablan hasta por los codos. Lo nerd como resistencia social entre la torpeza, irreverencia y cultura pop. De ahí la singularidad del stand up comedy.
Me parecío una tesis impecable.
Con el Movistar Arena a tres cuartos de su capacidad, los ingleses desmintieron eso de que son una banda melodramática. Más bien, demostraron que son capaces de conseguir algo emocional a escala humana. Justo lo que U2 o Coldplay ya no logran hacer.
JC. Ramírez Figueroa para Emol, 6 de marzo 2009.
-No somos unos blanditos-, declaraba Keane textual a la prensa inglesa, hace unos meses, mientras promocionaban su flamante Perfect simmetry. Incluso se habían arriesgado lanzando como single, la ochentrónica “Spiralling”. La canción, que recordaba el pop de sintetizadores más comercial de los ‘80 (Duran Duran, The Power Station) parecía una toma de posesión ante la fiebre post-punk y electro que azota al pop inglés. Y viéndolos tocar en el Arena Movistar, con la excelente voz de Tom Chaplin, el característico staccato del piano de Timothy James Rice-Oxley (principal compositor), sobretodo, la intensidad de sus canciones, queda clarísimo que Keane no son los Coldplay en miniatura que nos quieren hacer creer.
Porque sería fácil desacreditar los recursos de Keane. Después de todo es piano rock, con canciones de estructura clásica -sin el enfermizo cut & paste o guiños afrolatinos del pop, supuestamente, más aventajado- y enraizado con lo emocional más que con la angustia adolescente, que tan buenos dividendos da a los rockers verdaderamente duros.
Después de un respetado teloneo de Francisco González, cargado a las guitarras y elogiado por la misma banda, los ingleses abrieron con “The lovers are losing”. Esta canción, segundo single de Perfect simmetry, tales “Crystall ball” o “Is it any wonder” tienen toda la fuerza y escala humana perdida por U2 Y Coldplay, y que Travis intentó recuperar. Tres bandas que fracasan en lo que Keane vuelve totalmente explícito en “This is the last time”, “Somewhere only we knows” y la extraordinaria “Nothing in my way”. Una marca registrada, que sus detractores llamarán “fórmula”, y que es simplemente encontrarle un cuerpo melódico e instrumental a un estado de ánimo.
¿Suena complicado? Entonces, hay que remitirse al cierre del concierto. Sí, porque después de los bonitos motivos ochenteros en la pantalla (gráficas de Atari, por ejemplo) y de los sinceros saludos de Chaplin, que incluso tocó con chupalla (“¡No sabía que teníamos tantos fans en Chile!” o “Ésta es para ti”, decía con enternecedoras fallas en su traducción) vino el bis. Primero, “Under pressure” (Queen con David Bowie) y finalmente, la impresionante, “Bedshaped”.
Ahí está resumido todo el poderío de Keane, en esta segunda visita a Chile tras el Vive Latino 2007. Un piano en primer plano, una melodía tristísima (heredera del gran trabajo de The Hit Parade, notable influencia de Keane) y un Chaplin que le saca el brillo a la voz. Es imposible no involucrarse con la canción mientras desemboca en un monumental estribillo. Porque meter ruido o incitar al baile es mucho más fácil que emocionar. Esto último, no lo lograrían agrupaciones supuestamente “blandas” como insisten en categorizar a Keane.
Jane Birkin actuará este sábado en el Teatro Oriente, pero ojo, que no se ha quedado en el pasado, y tras colaborar con gente como Beth Orton, Franz Ferdinand y Manu Chau está tan potenciada como con sus amigos mods que protagonizaron Blow Up, cinta que con su polémico desnudo, la llevó a la fama.

Por J.C. Ramírez Figueroa para Emol, 13 de marzo 2008.
Paul Weller, lider de The Jam y héroe del pop inglés, decía que bastaba ver una foto de los Beatles para entender los ‘60. Que la ropa, peinado y sobretodo actitud podían sintetizar perfectamente el espíritu de una época. Lo mismo podría aplicarse a Jane Birkin, cantante inglesa pero residente en Francia que se presenta el 15 de marzo a las 21:00 en el Teatro Oriente de Providencia.
Minifalda, flequillo “modette” y una mirada de estar sumergida para siempre en 1968. El “año eje” para la contracultura del siglo pasado, donde en París “mayo duró doce meses”, en Inglaterra se disfrutaba de la colorida explosión del “Swinging London” y en California se vivía el “Verano del amor”.
“Una revolución sociocultural” -define Birkin dede París y luego, como el juego de asociaciones que hacen los que vivieron fuerte una época, comienza a enumerar: “Minifaldas baratas, Michael Caine, Twiggy, los Rolling Stones, los Beatles… claro que sería genial tener una máquina del tiempo y volver allá”, responde entusiasmada.
La influencia Birkin. Desde Bryan Ferry a Dominique A, desde Manu Chau a Jarvis Cocker (quien tocará la misma noche), todos los músicos que han colaborado con ella en Rendez vous (2004) y Fictions (2006), saben que ella es un ícono, aunque ella no responde cuando se le pregunta por qué. Al parecer Birkin jamás ha dejado de estar “demodé”, tal como sus amigos londinenses de los ‘60. Intensa, elegante y pop, sus últimos discos son una extensión de su mito.
Y que además, como si fuera un inmenso plus, los músicos más jóvenes como los mismos Franz Ferdinand la miran desde abajo, porque saben que estuvo más que cercana a Serge Gainsbourg, el renovador de la chanson. Basta verla, con su legendaria blusa transparente, caminando de la mano con Gainsbourg. O gimiendo en el hit del año siguiente: “Je t’aime, moi non plus”. Un bombazo de pop beat que por primera vez explicitaba el acto sexual en una canción. La primera versión fue grabada y censurada por la misma Brigitte Bardot, y ahí apareció Jane Birkin, quien ya se había hecho famosa por su topless en la película “Blow Up” (1966) de Antonioni, donde también aparecían The Yardbirds con el gran Jeff Beck rompiendo su guitarra a lo Townsend o a lo Hendrix.
-¿Sabía que el tema fue un suceso en Sudamérica? ¿Escuchó la versión que grabó el popular puertoriqueño Chayanne (Extasis, 1992)?
-¡No lo sabía! Me gustaría escuchar esa versión. Hay más de cien versiones registradas, incluyendo dúos de chicas japonesas, hip-hop y especialmente la de André Bourvil y Jacqueline Maillán grabada 1970 (parodia de la canción) donde participamos Serge y yo también.
-¿Y valdría la pena construir una máquina del tiempo y retornar a los ‘60 a la época del “Swinging London”?
-¡Yo me apuntaría! Siento orgullo, tal como Serge, por los ‘60. Creo que jamás me he ido de allí. Pienso en la revolución sociocultural que dejó, las minifaldas baratas, los muchachos “cockneys” (de los barrios bajos británicos) o las fotos de David Bailey (quien introdujo el término “Swinging London” y fue la inspiración del protagonista de “Blow Up”). También en que las guapas eran Jean Schrimpton y Twiggy, cuando la moda dejó de ser para las damas elegantes. Pienso en John Barry (compositor de bandas sonoras), Michael Caine, Terence Stamp, los Stones. Pero antes que todo, la alegría Beatle. Los ingleses de los ‘60 eramos los “top of the world”. Por eso Antonioni eligió retratar esta ciudad en “Blow Up”, porque eramos “demodé”. Incluyendo el tocino que comíamos, ja ja.
-La canción popular actual ha perdido todas las grandes orquestaciones de los ‘60. ¿Cree que hay que regresar a ello o es simplemente la evolución?
-No debe regresar. Todo evoluciona simplemente. Integrar las tendencias celtas, romanescas, multiculturales y moverse a través de ellas. Por eso Internet y los nuevos sistemas de grabación son geniales. Todo el mundo graba sus propios discos. Eso es más interesante.
-¿Qué le parece el trabajo de su hija Charlotte? Últimamente la vimos encarnado a Sarah, la esposa de Bob Dylan en la película “I’m not there” (2007).
-Pienso que es lo más “verdadero” de la película. Ejemplar, justa, como siempre. Para mí es la actriz más “rara” de su tiempo. Desde los doce años se me hizo evidente. Su Jane Eyre (1996) de Zeffirelli, era un milagro de calma, y de emoción contenida que en 21 gramos (2003) se fue perfeccionado. La ciencia del sueño (2006) me parece genial. Yo no soy tan actriz como ella.
-En una entrevista reciente usted dice: “Gainsbourg, siempre estará conmigo”. ¿Cree que ustedes fueron la pareja que renovó la canción francesa?
-Él sí y para siempre. Es una referencia constante y yo trato de manatenerla, aunque no es fácil. Si me llaman para un concierto en Sao Paulo, por ejemplo, es porque canté “Je t’aime” con él. Tengo mucho que agradecerle. Entonces, si estoy aquí es porque Serge está conmigo. ¡Y él lo sabía!
-¿Qué vamos a ver de usted esta en Chile?
-¡Encuentro increíble que yo les pueda interesar! Haré todo, para que ustedes no salgan desilusionados. ¡Gracias por venir a verme!
Sexo Pop
Desde Elvis, las canciones que sonaban en la radio jamás aludieron al sexo. Pero con los gemidos de Jane Birkin, en este clásico compuesto por el gran Gainsbourg, pasamos de los dichos a los hechos. Ojo, que esta chica, ícono de los sesenta, nos visita el 15 de marzo.
“Si hubiera sexo de verdad, habríamos grabado un disco doble”. Así justificaba Serge Gainsbourg, el feo más deseado en la historia del pop, el revuelo provocado por los gemidos, textos explícitos y más gemidos de “Je t’aime… mai non plus” (1969).
Aunque fue popularizada junto a Jane Birkin (ver recuadro), la primera versión fue grabada un año antes, cuando el verano del amor, literalmente, acababa.
En un sudoroso estudio de sonido, Gainsbourg y Brigitte Bardot grababan el disco de pop sicodélico “Bonnie and Clyde”.
El compositor francés estaba obsesionado con grabar la “canción de amor definitiva” y convenció al símbolo sexual que gimiera simulando un orgasmo sostenido. El ritmo funk que marcaba la batería y órgano Hammond sólo hacía más accesible el intenso diálogo.
Ella dice que lo ama, él responde jugando con las palabras “yo tampoco”/”a más no poder”. Luego, se entregan a un jadeo que deja bien claro que la controvertida relación entre el amor sentimental de una mujer y el corporal de un hombre, reflejado en la letra, terminan en el mismo lugar.
La grabación incomodó a la Bardot, que al parecer sólo se dejó llevar, y solicitó no divulgarla. Es probable que fuese ante los comprensibles celos que provocaría en su marido, Gunter Sachs, millonario fotógrafo y amigo de Dali y Andy Warhol. También porque podría afectar su imagen, según ella.
La grabación recién se reeditó en los ochenta, hasta hacerse masiva en “Best of BB” (1996). Gainsbourg, enojado, encontró en Birkin, quien ya se había desnudado en “Blow Up”, de Antonioni, a la muchacha perfecta. En lugar de sonar experimentada como Bardot, Birkin delgada y de flequillo sonaba como una Lolita de Nabokov jugando a lo que aún no sabe.
“Je t’aime… mai non plus” se convirtió en un hito y motivo de debate tanto en El Vaticano como en la España franquista. Jamás una relación sexual había sido hecha single.
Después vinieron versiones lamentables como la de Chayanne con Natalie (Éxtasis, 1992), perversas (Brian Molko-Asia Argento, 2003) y curiosas (Cat Power-Karen Elson, para el tributo a Gainsbourg preparado por la revista “Inrockuptibles” el 2006). Lo importante es que desde acá el sexo y no sus insinuaciones se vuelve pop y aparece en las canciones que escuchamos en la radio.
MÓJATE LAS OREJAS. El sexo en las canciones pop puede entenderse como la biografía erótica del “público joven y adolescente”. Hoy cuesta imaginar que este lucrativo target surgió debido a la explosiva tasa de natalidad (baby boom) durante la Segunda Guerra Mundial y el posterior Estado de bienestar propicio para el consumo.
Antes pasabas de niño a adulto y ahora surgía esta etapa intermedia, donde sorpresivamente había tiempo para explorarse mutuamente en lugar de casarse y envejecer juntos. Tampoco existía la música pop como género. Elvis Presley y Cía. eran animales en celo civilizados por el baile; Los Beatles y Los Stones cristalizaban las contradicciones de cualquier aproximación, debatiéndose entre “tomar la mano” o “pasar la noche juntos”: “I wan’t to hold yout hand” y “Let’s spend the night together”, respectivamente.
“Je t’aime ” sería el puente hacia la locura de la música disco, donde el acto se explicita en los gemidos de Donna Summer, Barry White e incluso nuestras Frecuencia Mod con “Duele, duele”. Los brutales gemidos del controvertido clásico house “French Kiss” (1989), de Li’L Louis, eran sexo maquinal y con la protección que permiten las máquinas y las baterías programadas.
BIRKIN VIENE DE VUELTA. El show de Birkin (62 años) está programado para el 15 de marzo en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia Norte 099) a las 21:00 horas. Entradas entre $ 20.000 y $ 25.000. La chica, aparte de ser un ícono de los sesenta casi como Bob Dylan, ha generado el interés de gente como Manu Chau, Beth Gibbons (Portishead) o Bryan Ferry, que participaron en el álbum de duetos “Rendez-Vous” (2004).
En “Fictions” (2006), disco que vienen a presentar, aparte de las versiones de Tom Waits o Neil Young, siguen colaborando músicos como Johnny Marr (el extraordinario guitarrista de Los Smiths), Neil Hannon, de Divine Comedy, el compositor neoyorquino Rufus Wainwright y Dominique A, que también estuvo en Chile a principios de año.
Por J.C. Ramírez Figueroa para La Nación Domingo, 9 de marzo 2008.
Se fueron de vacaciones. Regalonearon a sus hijos, desempolvaron discos de Rush y XTC y volvieron a jugar juntos. Revisamos con Emmanuel “Meme” del Real la historia de los Tacvbos, cómo Chile fue fundamental para su éxito y escuchamos Sino, su nuevo disco que sale a fines de mes, el retorno guitarrero y bailable de una de las bandas más importante del rock latinoamericano, los principales responsables en recuperar y volver pop los ritmos del sub continente.
Por J.C. Ramírez Figueroa para Zona de Contacto, 12 de septiembre 2007.
El éxito casi arruina a Café Tacvba. No terminaban aún de girar mostrando su discazo Cuatro Caminos (2003) cuando el 6 y 7 de octubre de 2004 celebraban sus quince años con dos conciertos en el Palacio de los Deportes de México. Al año siguiente lanzaron Un Viaje (05) disco triple + DVD con el show. Sin darse cuenta ya estaban otra vez con maratónicas jornadas de promoción.
La apatía se instaló en la sala de ensayos. Se habían aburrido de Café Tacvbaa tiempo completo. Demasiados días perdidos en sesiones de fotos o videos cuando podrían estar jugando con sus hijos o haciendo canciones sin estar atados al concepto banda. Decidieron parar.
Joselo Rangel (guitarras) aterrizó en el Liguria y grabó con Álvaro Henríquez “Lejos” (05), Ruben Albarrán (conocido también como Cosme, Anónimo, Élfebgo Buendía y ahora Xxi Xoo) grabó el disco “Bienvenido al sueño” (06) y Emmanuel “Meme” del Real (teclado, guitarras) se integró al colectivo electrónico Noiselab. El mismo que habló desde el DF con la Zona, sobre el regreso de los Tacvbos.
“(La pausa) No fue algo tan planeado. Al principio la idea era tomarnos unas vacaciones. Pero después nos dimos cuenta que era indispensable darnos un tiempo, porque sólo así podíamos estar bien individualmente y recuperar la ilusión de tocar en el grupo. Fue medicinal”.
El resultado de la terapia es Sino (07) un disco bailable y cargado a las guitarras, sin la mega producción de Cuatro Caminos (03) , su excelente disco que contó con Dave Fridmann (Mercury Rev, Flaming Lips, Mogwai) en los créditos de producción, pero con un sonido de lujo a cargo de su casi eterno productor Gustavo Santaolalla.
En Sino (07) hay canciones para aprender de memoria como “Vámonos” y “Quiero ver” , un bolero especie de continuación de su hit “Eres” , o un ritmo reggetonero como “53100” . El hilo conductor del disco queda claro en el título de su primer single subido a Myspace: “Volver a empezar”. El reencuentro de los cuatro Tacvbos.
HITS DEL MTV BOLIVARIANO. Desde su debut homónimo del 92, Café Tacvba sonaron a ellos mismos. Mezclando folclore y pop de sintetizadores, supieron traspasar en las letras el caos del DF. Desde la neurosis de “Cometer suicidio” a el amor punk de “Chica Banda”, sus textos y música eran inconfundibles. “Por eso no quisimos grabar en inglés: porque no tenemos nada que decir en ese idioma”, recuerda Meme, haciendo alusión a una práctica común en los grupos mexicanos de por entonces
Su segundo disco, Re (1994) es considerado por la prensa como su “álbum blanco”: una panorámica de todos los estilos de la época, mezclado con raíces. Desde el industrial “El Borrego”, hasta el swing de “El Balcón”, pasando por dance, pachangas y rancheras.
La revalorización de ritmos populares latinoamericanos, que por entonces no eran muy bien visto en las radios, y su mezcla con el rock fue en gran medida responsabilidad de Café Tacvba.
“Ocurrió algo que emocionalmente a nosotros nos rescató. No te podría decir que Re fue muy bien recibido en México. En verdad fue poco entendido y sucedió que en Chile “El Ciclón” era un éxito. Fue un brinco que esperábamos, la chispa que detonó lo que después regresó a México pasando por los países sudamericanos y hasta Estados Unidos”. De ahí “La Ingrata” y todo lo demás.
Era la época del MTV boliviariano…
“Sí!!!. Era lo máximo porque podías saber lo que estaba pasando en el continente. Añoro todo eso. Creo que no ha vuelto a pasar desde entonces, salvo hasta ahora con Myspace. Pero aun así no tiene la misma contundencia, no todo el mundo tiene acceso a las computadoras. Después, bueno, se abrió más al pop. Ahora MTV es un canal de programas y realitys. La gente honesta es la que aún sigue investigando, conociendo bandas, intercambiando (se ríe)”.
AVANZAR SIN TRANSAR. Después del éxito boomerang del Re, los mexicanos quisieron ganar tiempo con un disco de covers tocados “a su manera”. Desarmaron y le metieron violín y guitarrón al merengue “Ojalá Que Llueva Café”, volvieron ska lánguido el “Como Te Extraño Mi Amor” de Leo Dan y lanzaron como single “Chilanga Banda” un clásico under mexicano donde todas las palabras eran puro slang.
“Estábamos haciendo canciones tan intensas que decidimos sacar un disco con el que pensábamos que no pasaría mucho”, dice Meme. Pero el disco fue un éxito y los obligo a un intenso ciclo de recitales por todo el continente (incluyendo EE.UU).
¿Y luego de eso? “Nos dimos cuenta que las nuevas canciones eran instrumentales. Rubén dijo que se sentía cómodo tocando guitarra. Y dijimos ¿por qué mejor no hacemos un disco instrumental?”, cuenta Meme.
Al sello le espantó la idea, cuenta. Ellos querían que siguieran siendo una máquina de hits y un disco tan extraño sonaba a mala jugada comercial. Negociaron y lograron salirse con la suya, como siempre. “Siempre intentamos que la compañía sea cómplice de nuestros proyectos. Y ellos han entendido que vamos a entregar algo bueno, aunque los sorprenda”.
El disco doble Reves/Yo soy (99) sorprendió a todos: cero folclore, un disco experimental, otro más en formato canción, y guitarras emparenteadas con lo que hacía Radiohead y Spiritualized. Éxito de críticas. Se ganan un Grammy. Los gringos ponen sus oídos sobre la banda. Comienza el desgaste, el mismo que terminó con un paréntesis de cuatro años post Cuatro Caminos, otro disco aclamado por la prensa anglo.
“Esto es como vivir en pareja” dice Meme. “Después de tanto tiempo la idea de separarse definitivamente no es la primera opción”.
-El nuevo disco suena menos producido, más guitarreado y mucho más bailable.
-“Así es. El concepto primario fue grabarlo en vivo. Todos en el mismo cuarto. En el estilo de Los Tres. Sucede lo mismo que cuando tocas en vivo: se genera una energía que se vuelve otro integrante”.
-En Cuatro Caminos la banda sonaba reflexiva. En este disco pasaron a la acción…
-Exacto, ahora es más activo.
-”Gracias” la canción que cierra el disco es una plegaria. Agradecen por la democracia y el estado de derecho y luego aclaran que es lo que no existe aun…
“Tiene la influencia de la trova latinoamericana de los 70s. De protesta pero con cierta ironía. Hablamos de la desilusión que nosotros por lo menos en nuestro país, tenemos por el gobierno, la política, los partidos, los corruptos. Más que una crítica es el sentimiento de desilusión, del qué va a pasar. Y luego viene el solo de batería que nos divierte mucho”.
-Ahí hablan de ser “ciudadanos de segunda”.
“Es como cuando dicen que somos “region cuatro”. “Este grupo es como Los Beatles, región 4″. Esto de vernos como tercer mundo y menospreciarnos. Pero al mismo tiempo lo que a nosotros nos salva es la música”.
-La temática del disco tiene que ver, con reinventarse, de dejar de mirar el pasado porque las deudas ya están pagadas … pero tocado de manera adolescente y bailable.
“Sí, tiene que ver con los discos que escuchábamos de adolescentes, bandas progresivas comerciales como Rush o Yes. Pero también cosas de new wave como XTC, las influencias que siempre hemos tenido pero que ahora destacan más”.
- ¿Cuándo vienen a Chile a lanzar el disco?
“Arrancamos Buenos Aires. Tocaremos en el Pepsi Rock, en la Trastienda y en Rosario (entre el 22 y 29 de septiembre), luego regresamos a México. Vamos a Chile en febrero me parece”.
-¿Al festival de Viña?
-Sí.
Preguntamos: ni el sello ni los organizadores tienen confirmado a los mexicanos. Andrés Celis, concejal de Viña del Mar y miembro de la comisión niega que vayan a tocar. “Aunque conociendo a Canal 13 podría esperar cualquier cosa”, nos dijo.
Cuestión de fe. Habrá que creerle a Emmanuel, si queremos mantener nuestra única esperanza de ver en vivo, el nuevo disco de una de las bandas que ayudó a convertir al rock latinoamericano en un género de peso.