Epígrafe 2
“Mi paso por el periodismo fue más bien accidentado. Estuve en un par de revistas y probé suerte en casi todas las secciones de un diario. Así fue, en realidad, cómo descubrí que nadie es imprescindible. Y yo menos que nadie. Sin embargo, el escribir sobre las más diversas cosas me había enseñado algo: cualquier acto que realiza un hombre, por más extraño o imperceptible que sea, representa en sí mismo y secretamente a todo el género humano. Será por eso tal vez que prefiero escribir historietas. Es decir, pequeñas historias sobre pequeñas personas”


