Otra teoría literaria:

Uncategorized 18 May 2010 | 1 Comment

Cuando uno se “confiesa” en medios masivos, inevitablemente se le viene a la cabeza esas películas donde el protagonista publica el reportaje de su vida en el Washington Post o la New Yorker y lo leen en el metro, la universidad, la calle, los café y el estadio le aplaude y sus amigos lo abrazan y su novia se emociona y derroca al presidente y todos aplauden y aparece la portada y lentamente se ve el nombre del autor.

Sin embargo en la realidad, el lector comprueba lo patético que es quien escribe y -si le conviene- usará sus palabras en su contra en cuanto pueda.

Yo he escrito de todo. Desde una investigación periodística donde comprobé como una ciudad industrial contaminaba y modificaba genéticamente a los habitantes de una población sureña (que, por supuesto, fue rechazada por todos los medios que conozco) hasta una galería gráfica donde me burlaba de las campañas universitarias destinadas a atraer a los jóvenes incautos. También he reseñado discos, peleado con posteadores y usado mis reportajes para hablar de otras cosas que me interesaban.

Pero me di cuenta que faltaba un corpus, un orden, un objetivo.

Por ejemplo, desentrañar la mecánica secreta contenida en la cultura popular y que convirtió a Chile (y Sudamérica) de un orgulloso país tercermundista a una corporación teledirigida desde el extranjero. De como El Chavo del Ocho, El Techo para Chile, las fuentes de soda, las letras de Jorge González y los suplementos de tendencias han despolitizado y colonizado a las mejores -y peores- mentes de mi generación.

En eso estaba una tarde de viernes, tecleando en un café.

Y esa misma noche hubo terremoto.

Acá van las réplicas de lo que iba a ser el primer libro del primer otoño/invierno. Y que no tengo ninguna intención de dejarlo para después. Porque ya está bueno de lamentaciones y periodismo ligero.

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One Response on “Otra teoría literaria:”

  1. Bird says:

    sí po: YA ESTÁ BUENO YA POH.

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