Domingos Dominicales

01. Hace diez años los computadores eran muy caros. Yo estaba acostumbrado a hacer los trabajos a mano (de hecho muchos profesores lo aceptaban). Amontonaba cuadernos con cuentos (malos) y ensayos (vertiente que manejaba bastante bien a nivel escolar). Los dos concursos que postule (y ejem, gané) fme los tuvieron que pasar a computador. La primera vez que usé internet fue en el Instituto Británico. Ni siquiera sabía cual era el “enter”, pero finalmente logré navegar por una prehistórica página de la revista “Q” donde se podían escuchar 30 segundos de canciones de bandas como Frente, Supergrass o Manic Street Preachers. Después empecé a usar los viejos Mac de la escuela de Periodismo. Me gustaba que al iniciarse estuviera en SOL, el mismo tono de “Flaca” de Andrés Calamaro. Ahí yo, un ferviente britrocker (de flequillo y tres rayitas en los pies), me ponía a transcribir letras y acordes de canciones de Charlatans, Ride y Oasis. La tonterita me vino después, cuando me puse a chatear en irc en la casa del único tipo que tenía un cable tipo teléfono para conectar su Stratocaster blanca. Aparte de bajar algo de jazz y rock progresivo (le pedí canciones difíciles y aun así las encontró en el Napster) me puse a hablar de Seinfield con un tipo. Después me conectaba para socializar en chats tan horribles como el “007″ y bajaba entrevistas, reportajes o textos que me interesaban. Hasta que exactamente hace cuatro años mis padres me pasaron un PC Pentium 4, con quemador de cedés, pantalla de 17`, subwoofer y 80 gigas. Y lo primero que hice fue bajar el Winamp, escribir cuentos malos en Word y un fotolog. Y ahí empezaron los problemas: manos tiritonas, ojos enrojecidos, aislamento social, sobrepeso, mala suerte en todo.
02. ¿A que voy? A que ahora estoy seguro que internet -en su uso más popular y emo: es decir cuando lo enciendes abres primero msn, luego fotolog y finalmente google- es el verdadero opio del pueblo, la nueva pasta base (crack, paco). Así como dicen que con la llegada de la Democracia a Chile la policía -motivada por los genios que nos gobernaban “en la medida de lo posible”- internó la droga dura en las poblaciones, exterminando el legendario activismo político que hizo que ni los militares se atrevieran a entrar, ahora con internet y estos espejismos de redes sociales (twitter, blog, fotolog, obvio) primero te inmovilizan (porque hay que estar más atento que con la tele), segundo te hacen creer que la información es “libre” (con los límites marcados entre los inofensivos videos chistosos de youtube y la siniestra zoofilia, pedofilia y oscuridades varias) y, tercero los grandes debates de la contracultura, la calle o el “undergrund” son ridiculizados, farandulizados y en el peor de los casos, convertidos en otros memes, que, como leí es la unidad mínima de transmisión de herencia cultural, es decir gatitos peleando, una campaña contra el agua mineral Dasani o un corte de pelo para imitar. Excelente. Terminaremos como esos idiotas que ni saben nada de las Farc colombianas pero se sientes rebeldes alzando la mano porque les gusta marihuana. Hay que redescubrir el internet, que vuelva ser “medio”, sacarlo a la calle.
03. Leí a un tipo que postulaba la conveniencia de las novias de Europa del Este. “Uno, porque soy comunista” -decía- “y si tengo una novia soviética es muy probable que jamás discutamos de política. Segundo, porque la sociedad está basada en la solidaridad, entonces ella no aspirará a un buen auto ni me será infiel (es imperialista eso) y nos ayudaremos entre ambos y junto a nuestra comunidad. Tercero, me gustan paliduchas, de ojos claros y de pelo negro, y ellas son así”. Que chistoso.
04. Escucho el “American Power Pop 1: Come Out and Play (1975- 1978)”. Que buenas canciones las de Pezband, Flaming Groovies o Christ Stamey. Ellos fueron indies antes que todos.
05. Salir a la calle y ver como oscuría y que empiece a llover, es lo mejor. O dar un viaje largo en micro, pensando en las 55 razones para salir del living y volver a las calles.

