Madrugada

I. Son las tres, tomo café y escucho un programa sobre el calentamiento global. Es el podcast de la radio Concierto. Pero creo que dejaré de escucharlo: ahora suena Devendra haciéndose el tropicalista y cantando como si no supiera español.
II. Estuvo de cumpleaños Copano y lo vi por la tele, gordo y contento. Conmigo se ha portado bien y supe que andaba hablando bien de mi. Y ahora que soy normal, si alguien habla bien de mi inmediatamente lo paso a mi lista blanca.
III. ¿Y yo? Bien, gracias. Acá, reprogramándome.
IV. Me preocupa el triunfo del discurso (pop) ulista. Esa suma de unidades informativas (memes: memoria y mimesis) que es puro chiste, pura anécdota, que no vaa ningiuna parte.
V. Y me enojo y le alego a Daniela (mi manager) y ella lo comprende todo, aunque a veces me entienda la mitad. Pero acá estoy cn la laptop, con mis revistas, discos c-86, humo, madrugada. Mi campo simbólico tan centroeuropeo y amerindio.

